sábado, 19 de septiembre de 2026

Irán envía sus condiciones de paz a Estados Unidos.

 Teherán está a la espera de la respuesta de Donald Trump a sus condiciones para reanudar las negociaciones, según declaró el jefe de seguridad, Mohsen Rezaei.


Irán envía sus condiciones de paz a Estados Unidos.










Irán ha transmitido sus condiciones de paz a Estados Unidos a través de mediadores cataríes, según declaró el máximo responsable de seguridad del país, Mohsen Rezaei, argumentando que a Washington le conviene aceptarlas.

El plazo de 60 días previsto en el memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán para negociar un acuerdo expiró el mes pasado sin que se alcanzara ningún pacto, mientras que la interrupción del tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz sigue provocando un aumento de los precios de la energía.

“Irán ha comunicado a la administración estadounidense siete condiciones para el inicio de cualquier negociación. El mensaje de Teherán es claro e inequívoco: si Washington quiere salir del aprieto en el que se ha metido y evitar verse aún más involucrado, no tiene más remedio que reconocer los derechos de Irán y aceptar sus condiciones”, escribió Rezaei en X el sábado.

En una entrevista con Al Jazeera, Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, afirmó que las condiciones incluyen "el fin de la guerra en todos los frentes, la liberación de nuestros fondos congelados y el fin del bloqueo naval".

Anteriormente, las autoridades iraníes habían manifestado que también buscaban la retirada de las fuerzas estadounidenses de la región y una compensación por los ataques estadounidenses e israelíes lanzados el 28 de febrero.

“Las amenazas de Trump no darán resultado. Estamos preparados para una guerra decisiva”, añadió Rezaei.

El presidente estadounidense Donald Trump declaró el miércoles que “esperemos que estemos cerca del final de la guerra” y sugirió que Irán desea llegar a un acuerdo. Sin embargo, al día siguiente volvió a amenazar con “aniquilar” a los líderes iraníes si el conflicto no terminaba en sus términos.

El ejército estadounidense reveló el viernes que el conflicto, que ya dura casi siete meses, ha costado 43.600 millones de dólares, de los cuales casi dos tercios se han destinado a reponer las reservas de municiones agotadas.

Según Bloomberg, la escasez de municiones en Estados Unidos, ampliamente difundida, podría retrasar varios años el suministro de armas a sus aliados. Trump y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, han negado que el conflicto haya provocado una escasez de misiles y bombas en Estados Unidos.

Estados Unidos emite alertas de seguridad en todo Oriente Medio.

 Washington ha advertido que la reanudación de los combates entre Arabia Saudí y los hutíes de Yemen podría "escalar rápidamente".


Estados Unidos emite alertas de seguridad en todo Oriente Medio.











Estados Unidos ha emitido alertas de seguridad para sus ciudadanos en todo Oriente Medio, advirtiendo de una mayor escalada entre Arabia Saudí y los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán.

Los avisos abarcan Israel, Líbano, Jordania, Irak, Arabia Saudita, Kuwait, Bahréin, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos y Omán.

«Los estadounidenses que se encuentren actualmente en Oriente Medio deben extremar la precaución y estar al tanto de posibles cancelaciones de vuelos, cierres del espacio aéreo e interrupciones en los viajes», declaró el Departamento de Estado de Estados Unidos el sábado por la noche.

«Los hutíes, apoyados por Irán, han emprendido hostilidades contra Arabia Saudí, incluyendo aeropuertos civiles. Este conflicto militar tiene el potencial de intensificarse rápidamente», rezaba el comunicado, instando a los estadounidenses a abstenerse de viajar a Oriente Medio.

«Irán y los grupos que apoyan a Irán podrían atacar otros intereses estadounidenses en el extranjero o en lugares asociados con Estados Unidos y los estadounidenses en todo el mundo, incluidas empresas e instituciones estadounidenses», añadió.

La alerta se produjo en medio de la anticipación de posibles nuevos ataques estadounidenses contra Irán o contra objetivos hutíes en Yemen, mientras que, según informes, Arabia Saudí solicitó ayuda para repeler la ofensiva del grupo militante contra las fuerzas del gobierno yemení reconocido internacionalmente.

El periodista de Axios, Barak Ravid, informó que el presidente estadounidense Donald Trump había acortado su estancia de fin de semana en Camp David y que regresaría a la Casa Blanca el sábado por la noche, un día antes de lo previsto. 

El analista de seguridad nacional de CNN, Alex Plitsas, citó fuentes que afirmaban que Trump celebró una reunión en Camp David para "deliberar y revisar las opciones de ataque en Yemen". ABC News informó previamente, citando a funcionarios estadounidenses, que Washington limitaría su participación a proporcionar inteligencia y asistencia para la selección de objetivos a Arabia Saudita.

En las últimas semanas, los hutíes han expandido el territorio que controlan en el oeste de Yemen, capturando la ciudad portuaria de Mokha y la isla de Perim en el estrecho de Bab el-Mandeb, un punto estratégico clave para el transporte marítimo que conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén.

Arabia Saudí suspendió recientemente las operaciones de su oleoducto Este-Oeste, también conocido como Petroline, tras sufrir daños en un ataque con drones que Riad atribuyó a milicias respaldadas por Irán en Irak. El oleoducto transporta crudo desde los yacimientos petrolíferos orientales del reino hasta el puerto de Yanbu, en el mar Rojo, evitando el estrecho de Ormuz.

Unos le cambiaron el nombre al Golfo; Irán puso la bandera de México en el corazón de Teherán


 Dos gestos distintos frente a una misma pregunta: ¿cómo se demuestra respeto por la identidad de otro pueblo?

Por Mohammad Reza Gilani

Hay momentos en los que la diplomacia no necesita un largo comunicado. A veces basta una imagen.

El pasado 15 de septiembre, mientras millones de mexicanos levantaban sus banderas y gritaban “¡Viva México!” para celebrar el 216.º aniversario del inicio de la Independencia, a miles de kilómetros de distancia, uno de los símbolos más reconocibles de Teherán se iluminó con los colores de México… Verde, blanco, rojo; en el centro el escudo sagrado azteca; el águila real y la víbora de cascabel cola negra.

La Torre Azadi, literalmente la Torre de la Libertad, apareció aquella noche vestida con el tricolor mexicano y el escudo que representa la leyenda fundacional de México-Tenochtitlan. La imagen era difícil de ignorar. Y quizá también difícil de explicar mejor con palabras. Porque ocurrió algo curioso.

Mientras en Estados Unidos se había abierto una controversia internacional después de que la administración de Donald Trump ordenara utilizar el nombre “Golfo de América” para la porción correspondiente a la plataforma continental estadounidense del Golfo de México, en Teherán se tomó una decisión completamente diferente: no cambiar el nombre de nada mexicano, sino iluminar un símbolo iraní con los colores de México para celebrar su identidad nacional.

No son acontecimientos equivalentes. No ocurrieron en el mismo contexto ni responden a las mismas decisiones políticas. Pero puestos uno junto al otro, plantean una pregunta que merece algo más que una discusión diplomática:

¿Cómo se demuestra respeto por la identidad de otro pueblo?

Una posibilidad es intentar imponer una nueva denominación. Otra es hacer visible, aunque sea durante unas horas, la identidad del otro en el corazón de la propia ciudad.

Un nombre y una bandera

El debate sobre el llamado “Golfo de América” tocó una fibra particularmente sensible en México.

La presidenta Claudia Sheinbaum, a su vez, ha sostenido que la orden ejecutiva estadounidense se refiere a la plataforma continental de Estados Unidos y que no puede utilizarse para cambiar unilateralmente el nombre de las zonas bajo jurisdicción mexicana o cubana. El Gobierno mexicano ha sido más serio, argumentando que “Golfo de México” es una denominación histórica y reconocida internacionalmente.

Más allá de las discusiones jurídicas y cartográficas, existe una dimensión simbólica evidente. Los nombres importan. Los mapas importan. Los símbolos importan. Porque detrás de ellos existen historia, memoria e identidad.

Precisamente por eso resulta tan llamativa la escena ocurrida en Teherán. Irán no necesitó cambiar un nombre mexicano para expresar su cercanía con México.

Le dio espacio a México dentro de uno de sus propios símbolos nacionales.

Una iniciativa nacida en México

La historia tiene, además, un detalle que merece atención. La iluminación de la Torre Azadi no surgió simplemente como una iniciativa espontánea de la ciudad de Teherán.

La propuesta fue impulsada por la embajada de la República Islámica de Irán en México y posteriormente coordinada con las autoridades de la Alcaldía de Teherán para hacerla realidad.

La idea era sencilla: con motivo de la fiesta nacional mexicana, uno de los monumentos más emblemáticos de la capital iraní debía enviar un mensaje visible de respeto y amistad al pueblo mexicano, para responder al grito resonado durante el Mundial de Fútbol: “Irán, hermano, ya eres mexicano”.

Y funcionó. La imagen cruzó fronteras en cuestión de horas.

La agencia mexicana la Jornada informó que la Torre Azadi se había iluminado con los colores de México y destacó las declaraciones del embajador mexicano en Irán, el Excelentísimo Guillermo Puente Ordorica, quien calificó el acto como “un gran gesto de amistad”.

Otros medios mexicanos también llevaron la imagen a sus plataformas.

Pero hubo algo más importante que la cantidad de publicaciones: la imagen fue entendida. No hacía falta explicar demasiado. México estaba en Teherán.

Una torre llamada Libertad

Quizá el detalle más hermoso de toda esta historia sea precisamente el nombre del monumento.

Azadi significa “libertad”. La Torre Azadi es uno de los símbolos arquitectónicos de Teherán y una de las imágenes más reconocibles de Irán.

Y fue precisamente ese monumento, cuyo nombre significa libertad, el que apareció iluminado con los colores de una nación que aquella noche celebraba su propia independencia.

Hay imágenes que parecen haber sido hechas para contar una historia. Esta es una de ellas: México celebrando su libertad. La Torre de la Libertad de Teherán celebrando a México.

De Tijuana a Teherán

La imagen tampoco apareció aislada de los acontecimientos de los últimos meses. Durante el Mundial de 2026, México ofreció a la selección iraní una recepción particularmente significativa en Tijuana.

Ahora, meses después, la respuesta apareció en una forma inesperada: una de las principales imágenes de Teherán se vistió con los colores de México.

El propio embajador mexicano en Irán estuvo presente durante la iluminación y expresó públicamente su agradecimiento.

En entrevista con HispanTV, calificó el acto como “un gran gesto de amistad” y señaló que los mexicanos lo apreciarían como un momento memorable. La entrevista fue posteriormente retomada por medios mexicanos.

Así se construyen también las relaciones entre los pueblos. No solamente mediante tratados. No solamente mediante reuniones de cancilleres. También mediante gestos.

La diplomacia que no necesita traducción

Durante demasiado tiempo hemos imaginado la diplomacia como algo que sucede detrás de puertas cerradas: ministros, embajadores, documentos, comunicados y fotografías oficiales.

Todo eso es necesario, pero existe otra diplomacia. Una diplomacia que ocurre en las calles. Una diplomacia que puede ser vista por millones de personas sin necesidad de traducción.

Una bandera proyectada sobre una torre. Una plaza iluminada. Una ciudad que decide celebrar la fiesta nacional de otro país.

Y todo ello tiene un valor particular en una época en la que las relaciones internacionales están cada vez más cargadas de discursos sobre fronteras, poder, sanciones, presiones y soberanía.

Frente a todo ello, una imagen puede decir algo mucho más sencillo: “Te vemos. Respetamos quién eres. Y celebramos contigo.”

México no estuvo solamente en México

Quizá por eso la frase utilizada por la embajada de Irán en México terminó capturando tan bien el significado de aquella noche: “México en el corazón de Teherán.”

No era solamente un eslogan. Durante unas horas, era literalmente una imagen. El tricolor mexicano estaba en uno de los monumentos más emblemáticos de la capital iraní.

Y quizá allí se encuentra la verdadera diferencia entre cambiar un nombre y homenajear una identidad.

Un nombre puede imponerse en un documento, en un decreto o en una plataforma digital. Pero el respeto no se impone.

El respeto se demuestra. Y aquella noche, Irán decidió demostrar justo ese respeto con luz en su corazón palpitante, Teherán.

Yemen lanza dos operaciones con misiles y drones contra Arabia Saudí

  • Humo se eleva tras un ataque yemení contra Arabia Saudí. (Foto: redes sociales)

 Las Fuerzas Armadas de Yemen han llevado a cabo dos operaciones cualitativas con misiles balísticos y drones contra objetivos en Arabia Saudí, incluida la compañía Aramco.

“Las Fuerzas Armadas de Yemen han llevado a cabo dos operaciones militares cualitativas con un gran número de misiles balísticos y de crucero, así como aeronaves no tripuladas”, ha anunciado este sábado el portavoz de las Fuerzas Armadas de Yemen, el general de brigada Yahya Sari.

Según el alto rango militar yemení, la primera operación tuvo como objetivo instalaciones sensibles en Riad, capital de Arabia Saudí, mientras que la segunda se dirigió contra “la compañía Aramco en Yanbu”. Ambas operaciones culminaron con éxito y provocaron enormes incendios en los lugares atacados, ha añadido.

“Las falsas propagandas difundidas por los medios del enemigo saudí, según las cuales atacamos a civiles, carecen de todo fundamento. En caso de que se hayan producido daños entre la población civil, estos se deben a las interceptaciones fallidas realizadas por las defensas del enemigo saudí”, ha destacado.

Asimismo, ha ratificado que las FF.AA. yemeníes “continuarán imponiendo la ecuación de bloqueo por bloqueo” y “escalada por escalada”, y seguirán atacando las concentraciones de fuerzas de Arabia Saudí “hasta que cese la agresión y se levante el bloqueo” contra la nación yemení.

El conflicto entre Yemen y Arabia Saudí se remonta a marzo de 2015, cuando Riad y sus aliados impusieron un bloqueo a Yemen y lanzaron una intervención militar a gran escala, respaldada militar, política y logísticamente por Estados Unidos y otras potencias occidentales. Desde entonces, decenas de miles de yemeníes han perdido la vida, mientras Arabia Saudí no ha logrado su principal objetivo de restablecer en Saná un gobierno afín a sus intereses.

La tregua auspiciada por la ONU en 2022 frenó en gran medida los combates, pero no condujo a un acuerdo político ni al levantamiento del asedio.

En los últimos días, las fuerzas yemeníes han logrado avanzar y tomar el control de la histórica ciudad portuaria de Moca, reforzando significativamente su posición frente al estratégico estrecho de Bab el-Mandeb. Asimismo, han recuperado varias islas estratégicas, consolidando su control sobre esta importante vía marítima y aumentando la presión sobre las fuerzas respaldadas por Riad y sus aliados.

Las operaciones de las Fuerzas Armadas de Yemen se producen en respuesta a los ataques y al bloqueo terrestre, marítimo y aéreo impuesto por Arabia Saudí.

arz/hnb

Inteligencia de Brasil alerta de injerencia electoral de EEUU

 

  • El presidente de EE.UU. Donald Trump, y el candidato ultraderechista brasileño Flávio Bolsonaro, en la Casa Blanca.

La Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN) ha elevado el riesgo de influencia e injerencia estadounidense en las elecciones brasileñas de 2026 a un “nivel crítico”.

En un informe confidencial, titulado ‘Amenazas al proceso electoral de 2026’, enviado a la Presidencia de la República, al Tribunal Superior Electoral (TSE) y al Ministerio de Justicia, la agencia señala un “nivel crítico” respecto a la posibilidad de injerencia externa y afirma que existe una “tendencia de la escalada de presión sobre Brasil”, divulgó el sábado el diario Folha de S. Paulo.

El informe alerta sobre las presiones políticas, económicas y diplomáticas ejercidas por Estados Unidos sobre Brasil para intentar interferir en el entorno institucional y en el debate público durante el proceso electoral y vincula estas acciones de Washington con una estrategia más amplia orientada a reconfigurar el escenario político de América Latina.

La evaluación indica que desde mayo se ha producido una “intensificación selectiva y reconfiguración de la presión ejercida por Estados Unidos”, incluida la imposición de sanciones.

La disputa con China entra en el análisis de la ABIN

La agencia brasileña sostiene que la reafirmación de la hegemonía estadounidense en América Latina constituye una de las prioridades de la Administración Trump.

Según la ABIN, Washington busca reducir la influencia de potencias rivales en la región, especialmente China, e impedir que estos países accedan a activos estratégicos, recursos naturales e infraestructuras latinoamericanas.

Apoyo al ascenso de gobiernos afines a EEUU en la región

La ABIN también deja claro que las medidas de Washington se producen en el marco de una estrategia de apoyo al ascenso de gobiernos conservadores alineados con el poder ejecutivo estadounidense.

El informe cita una comparecencia que Marco Rubio, secretario de Estado estadounidense, ofreció ante el Senado estadounidense en junio, en la que el secretario vinculó la recuperación de la hegemonía estadounidense en América Latina con la presencia de gobiernos alineados con Washington.

En aquel momento, Rubio afirmó que la región había llegado a incluir varios gobiernos “amigos” de Estados Unidos durante el segundo mandato de Trump, citando a Brasil, Colombia, Cuba, Nicaragua y Venezuela como excepciones.

El documento cita las arremetidas de Rubio contra el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva (PT) y sus declaraciones en las que responsabilizó directamente al presidente brasileño por la imposición de aranceles estadounidenses a productos de Brasil.

Según la agencia, esa personalización puede influir en el debate público brasileño al ser reproducida por medios de comunicación, agentes económicos, analistas y actores políticos.

Además, la ABIN se refirió a las exigencias de EE.UU. en relación con las elecciones brasileñas y menciona una propuesta presentada por el gobierno estadounidense durante las negociaciones comerciales de 2025, que incluía la exigencia de garantizar la participación de “disidentes políticos” en las elecciones presidenciales brasileñas de 2026.

El aviso de la Inteligencia brasileña llega a apenas dos semanas de unas elecciones presidenciales. Brasil celebrará la primera vuelta de las elecciones generales el 4 de octubre, mientras que una eventual segunda vuelta tendrá lugar el 25 de octubre. El TSE ha validado 12 candidaturas a la Presidencia.

El presidente Lula da Silva busca la reelección para un cuarto mandato no consecutivo y tiene como principal rival al senador ultraderechista Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.

Previamente, Lula advirtió que los países que pretendan intervenir en las elecciones presidenciales de octubre en Brasil saldrán perjudicados y acusó al Gobierno de Trump de favorecer a su rival.

tmv

Elecciones en Brasil 2026, el fiel de la balanza de América Latina

A dos semanas de la primera vuelta, Lula y Flávio Bolsonaro siguen técnicamente empatados, y lo que decidan las urnas terminará de configurar el mapa geopolítico del continente, a favor o en contra de Estados Unidos y de su renovado expansionismo sobre América.

lula campana sept2026

Lula en un acto de campaña el 16 de septiembre en Ceilândia, Distrito Federal de Brasil. Foto: PT.


19 de septiembre de 2026 Hora: 19:16

 El 4 de octubre se celebrarán elecciones en Brasil en un contexto de alineamiento de varios gobiernos latinoamericanos y caribeños con Estados Unidos, en el que incidió la injerencia de Trump en los sufragios de su segundo mandato. Antes de los comicios de Honduras, el propio Trump advirtió que, si su candidato no ganaba, Estados Unidos «no malgastará su dinero», y en Argentina condicionó al triunfo de Milei un respaldo financiero de 20.000 millones de dólares.

El resultado final en Brasil tiene importantes consecuencias, porque se trata de una de las diez mayores economías del mundo, del segundo mayor poseedor de tierras raras del planeta, detrás de China, y de un importante proveedor de Estados Unidos.

Además, Brasil y Uruguay son los dos países del Cono Sur que aún no forman parte del Escudo de las Américas, la alianza que conforma un conglomerado político y de colaboración militar bajo la égida de Estados Unidos, con la excusa de combatir el narcotráfico, un objetivo al que el propio Comando Sur suma el de limitar la influencia geopolítica de potencias extranjerasColombia y Perú acaban de incorporarse, y con cada adhesión la ausencia brasileña pesa más.

De los 13 candidatos a la Presidencia que se medirán el 4 de octubre en la primera vuelta, el actual presidente Lula da Silva y Flávio Bolsonaro son los que disputan el triunfo, en una clara polarización entre la continuidad de un Gobierno progresista y la ultraderecha, alineada con Estados Unidos.

Una encuesta, encargada por Globo y el diario Folha de S.Paulo, muestra a Lula con un 46% de intención de voto en un enfrentamiento directo, mientras que Flávio Bolsonaro registra un 44%. Con un margen de error de dos puntos porcentuales, los candidatos permanecen técnicamente empatados.

La primera vuelta, cuando todo parece indicar que se irá a una segunda vuelta, está marcada por la reserva de las alianzas para el balotaje, lo que condena la posibilidad de una definición el mismo 4 de octubre. El voto en disputa está sobre todo en la derecha que compite por fuera del bolsonarismo. El escritor Augusto Cury, con 6%, empata con Lula en un balotaje hipotético, y junto con Ronaldo Caiado, Renan Santos y Romeu Zema acumula cerca de 15%.

grafico unico datafolha

En la izquierda, además de Lula, otros cuatro candidatos disputan la presidencia el 4 de octubre, aunque ninguno pasa de 1% en las encuestas. Son Edmilson Costa, del Partido Comunista Brasileño; Hertz Dias, del Partido Socialista de los Trabajadores Unificado; Rui Costa Pimenta, del Partido de la Causa Obrera; y la militante social Samara Martins, del partido Unidad Popular.

Las elecciones encuentran entonces a la izquierda dividida en tres grandes grupos. Un sector sigue con lealtad a Lula; otro, decepcionado con la gestión pero con conciencia del momento histórico, irá a votar por él; y un tercero, del que forman parte los sectores duros de izquierda, expresa indignación con un Gobierno que entiende plagado de tecnócratas neoliberales.

A ese escenario se suma el desgaste por la inseguridad pública, donde las medidas represivas alentadas por la ultraderecha se anteponen muchas veces a la respuesta gubernamental del programa Seguridad con Ciudadanía.

Sin embargo, la popularidad de Lula, que se identifica con las aspiraciones de las grandes mayorías, sobre todo de los sectores más pobres, y trabaja en función de sus demandas, lo convierte en el único candidato con posibilidades de volver a vencer a la ultraderecha, definición que se tomará en la segunda vuelta del 25 de octubre. Su mejor argumento está en la economía, y ahí las cifras no cuentan una sola historia.

El Producto Interno Bruto creció 3,2 por ciento en 2023 y 3,4 por ciento en 2024; pero un contexto global inestable, tasas de interés de hasta 15 por ciento y los aranceles de Trump provocaron la baja a 2,3 por ciento en 2025. Para 2026 el Banco Central proyecta un crecimiento de 2 por ciento.

Los aranceles de hasta 50 por ciento de agosto de 2025 cayeron en febrero, cuando la Corte Suprema estadounidense anuló su base legal, pero Washington volvió a la carga en julio. Desde el 22 rige un arancel de 25 por ciento a una parte de las exportaciones brasileñas, al que se sumó otro de 12,5 por ciento, hasta 37,5 por ciento en algunos productos, aunque 52,7 por ciento de las ventas a Estados Unidos queda libre de sobretasas adicionales. La participación estadounidense en las exportaciones brasileñas ya había caído en el primer semestre a su nivel más bajo desde 1997.

Lula respondió con el Plan Brasil Soberano, lanzado en agosto de 2025, con una línea de crédito de 30 mil millones de reales (cinco mil 850 millones de dólares) para compensar a sus exportadores, y fortaleció sus relaciones con China, mayor socio comercial brasileño desde 2009, adonde las exportaciones crecieron 21,9 por ciento en el primer semestre.

photo 5003730311543721265 w

En el otro plato de la balanza, las políticas redistributivas y los programas sociales sacaron de la pobreza a 8,6 millones de personas en 2024, y en 2025 Brasil salió del Mapa del Hambre. El desempleo cayó a mínimos históricos, con 5,3 por ciento en el trimestre a julio, y desde 2026 la exención del impuesto sobre la renta a quienes ganan hasta cinco mil reales al mes (975 dólares) beneficia a más de 15 millones de personas.

Los sondeos de opinión muestran, sin embargo, que solo 24 por ciento de los brasileños cree que la economía mejoró y 46 por ciento piensa que empeoró, de modo que los indicadores macro no se sienten en el bolsillo. A Lula le resultó imposible reindustrializar el país ante la presencia en el Congreso de los intereses de los agronegocios y el capital financiero, y ese Congreso se vota el 4 de octubre.

Se renuevan los 513 escaños de la Cámara de Diputados y 54 de los 81 del Senado. La bancada propia del Partido de los Trabajadores (PT) cuenta con unos 66 diputados federales y es la segunda fuerza individual del recinto, detrás del Partido Liberal (PL), que supera los 90. Con la Federação Brasil da Esperança (Fe Brasil), el bloque oficialista que une al PT con el Partido Comunista de Brasil (PCdoB) y el Partido Verde (PV)suma más de 80 escaños. La ultraderecha, primera fuerza en esa Cámara, llega a la campaña con una hipoteca.

captura de pantalla 2026 09 18 113905.png
La bancada propia del Partido de los Trabajadores (PT) en el Senado Federal de Brasil cuenta con 8 senadores, posicionándose como la tercera mayor fuerza partidaria de la Cámara Alta. Fuente. Congreso Brasil
captura de pantalla 2026 09 18 113934.png

Para la ultraderecha brasileña, las dificultades que presenta la candidatura de Lula no han podido ser aprovechadas a su favor porque en 2025 estalló el mayor fraude bancario, el del Banco Master, cuyas operaciones la Policía Federal estimó al inicio en 12 mil millones de reales (más de dos mil 200 millones de dólares) y cuyo rescate a unos 800 mil acreedores costará al Fondo Garante de Créditos 40 mil 600 millones de reales.

Flávio Bolsonaro se ve envuelto en el fraude por su propia negociación con Daniel Vorcaro, socio mayoritario del Banco Master, para financiar una película sobre su padre, Jair Bolsonaro. Mensajes y un audio difundidos en mayo muestran a Flávio pidiendo dinero al banquero, que prometió conceder 24 millones de dólares. Su hermano Eduardo, que reside en Estados Unidos, habría orientado el envío de parte del dinero. Desde el 11 de septiembre se sabe que Flávio figura como investigado por corrupción y lavado de dinero, y niega toda irregularidad.

El escándalo también salpica a Lula, que admitió una reunión fuera de agenda con Vorcaro en diciembre de 2024. Y en la investigación judicial saltó el nombre de Alexandre de Moraes, el juez del STF (Supremo Tribunal Federal) que presidió el juicio en el que Jair Bolsonaro recibió una condena de 27 años de cárcel. La Policía Federal atribuye a Vorcaro medio centenar de mensajes a un número del magistrado, quien niega haberlo favorecido. El pleno del STF suspendió el 15 de septiembre el examen de si debe investigarlo, tras un pedido de vista del ministro Dino que puede aplazar el desenlace hasta diciembre.

Fuera de los tribunales, se consolida el respaldo político de la ultraderecha internacional a Flávio Bolsonaro. El 25 de julio de 2026, Netanyahu envió un video de apoyo a la convención del PL que oficializó su candidatura a la presidencia y que también contó con un mensaje de Javier Milei.

Esa cercanía viene de antes. En enero de 2026 Flávio Bolsonaro viajó a “Israel” y adelantó que enmarcaría la política exterior en valores judeocristianos. El 28 de agosto reveló el primer nombre de su posible gabinete, Cláudio Lottenberg, que preside la Confederación Israelita de Brasil, para el Ministerio de Salud. Lottenberg acusó en 2024 a Lula de alentar el discurso de odio contra Israel cuando el presidente llamó genocidio a los ataques en Gaza.

En la lucha contra la imposición de un mundo unipolar, el papel de Brasil en los BRICS a favor de la multipolaridad en el plano geopolítico solo es posible con el triunfo de Lula, ante un Bolsonaro que, como la mayoría de los gobiernos de derecha, buscará alinearse con Estados Unidos. Flávio ya dio señales. En Jerusalén llamó «antisemita» a Lula y calificó de «nuevo modelo de cooperación internacional» las acciones de Estados Unidos, y en Buenos Aires prometió trasladar la embajada de Tel Aviv a Jerusalén y adherir a los Acuerdos de Isaac, la iniciativa de Milei y Netanyahu.

LEA TAMBIÉN:

El BRICS promete al Sur Global salir de la última fila

Lo que se juega es una agenda en marcha. Brasil trabaja con los miembros del BRICS en áreas como tecnología avanzada, comercio, energía, agricultura, turismo y cultura. Con China acordó en 2025 estudiar la viabilidad de un ferrocarril que conectaría el Atlántico con el puerto peruano de Chancay, en el Pacífico.

Brasil proyecta sus industrias de energía, química, automoción e industria ligera, y desarrolla la energía nuclear, la construcción aeronáutica y el programa espacial. Ese contrapeso se prueba bajo el suelo brasileño.

El territorio brasileño alberga las segundas reservas estimadas de tierras raras más grandes del planeta, solo por detrás de China, con cerca del 15% de las reservas globales de los 17 elementos químicos esenciales (como neodimio y praseodimio) necesarios para vehículos eléctricos, imanes de alta potencia, turbinas eólicas y uso de tecnología militar.

La estrategia de Washington fue aumentar su inversión en Brasil, concretamente en el proyecto de Serra Verde, ubicado en Goiás y la única mina activa de tierras raras en todo Brasil. En enero de 2026 el gobierno estadounidense acordó con USA Rare Earth un paquete de deuda y capital de 1.600 millones de dólares a cambio de participación accionaria; en abril la empresa acordó comprar la mina por 2.800 millones de dólares, operación que cerró el 4 de septiembre, y el Departamento de Guerra comprometió 750 millones de dólares en un vehículo que comprará toda la producción inicial durante 15 años.

La mina, en rigor, nunca fue brasileña, pues pertenecía a fondos estadounidenses y británicos; lo que cambió es el destino de lo que produce, ahora amarrado a la estrategia de Washington.

El Congreso brasileño aprobó una legislación que fija un nuevo marco jurídico para la explotación de minerales críticos y estratégicos, y Lula la sancionó el 16 de septiembre sin vetos, doce días después del cierre de la compra. La medida otorga incentivos fiscales hasta de 5.000 millones de reales (cerca de 980 millones de dólares) y créditos de fomento para acelerar el refinado local, y crea un consejo con poder para homologar los cambios de control societario y los contratos internacionales de compra futura. Su primera prueba dependerá de quién gobierne desde enero.

Al subsuelo mineral se suma el petrolero. Brasil figura entre los diez mayores productores del mundo y en julio de 2026 alcanzó un máximo histórico de 5,85 millones de barriles equivalentes diarios entre crudo y gas natural.

Las tierras raras, los aranceles y las urnas convergen, y el balotaje llega nueve días antes de las legislativas estadounidenses del 3 de noviembre. Octubre tiene en agenda, entonces, un resultado que será el fiel de la balanza geopolítica en el continente y que obrará a favor o en contra, entre otras cosas, del tiempo de mandato que le queda a Donald Trump al frente del Gobierno de Estados Unidos.

Autor: teleSUR: Ricardo Pose - DRB

Fuente: Agencias