lunes, 28 de septiembre de 2026

Los participantes en la Cumbre de Moda BRICS+ debaten sobre la influencia de la IA en la experiencia del consumidor.

 En la Cumbre de Moda BRICS+, los expertos afirmaron que la IA está transformando las compras, la imagen de marca y la producción en toda la industria de la moda.


Los participantes en la Cumbre de Moda BRICS+ debaten sobre la influencia de la IA en la experiencia del consumidor.









En la sesión "Compras inteligentes: ¿Cómo pueden las marcas afrontar la revolución en el comportamiento del consumidor?", celebrada en el marco de la Cumbre de Moda BRICS+, los participantes debatieron sobre la influencia de la inteligencia artificial en la experiencia del consumidor, así como sobre cómo están cambiando las funciones del comercio minorista físico.

Entre los participantes en la sesión se encontraban Huu Nguyen Canh, jefe de la división de moda de la Asociación de Diseño de Vietnam, y Mohsen Gorji, jefe del Departamento de Moda del Ministerio de Cultura de Irán.

Huu Nguyen Canh señaló que, ante la enorme cantidad de contenido y recomendaciones disponibles, la tarea de una marca ya no se limita a mostrar un producto, sino que también implica ayudar al consumidor a tomar una decisión. Por ello, las plataformas digitales están pasando gradualmente de simplemente mostrar sugerencias a crear escenarios de consumo predefinidos. Según él, gran parte del comportamiento del consumidor en Vietnam hoy en día está influenciado por TikTok y otras plataformas en línea.

Mohsen Gorji mencionó a los personajes digitales como otra herramienta importante del nuevo comportamiento del consumidor, afirmando que permiten a las marcas construir una comunicación más personalizada y crear un contacto sostenido con el público.

“Al crear una conexión más estrecha con los consumidores, los influencers virtuales se están convirtiendo en una herramienta importante para el comercio electrónico y los negocios en línea”, dijo Gorji.

Además, en la sesión "Inversiones en industrias creativas: ¿Puede la moda competir con las empresas emergentes?", los participantes debatieron sobre los criterios que utilizan los inversores para evaluar las empresas de moda, el papel que desempeñan la marca y el capital cultural en el atractivo para la inversión, y lo que necesitan las empresas para crecer y entrar en los mercados internacionales.

Mientras tanto, durante la sesión "Tecnologías de producción: ¿Qué cambiará en los próximos 5 años?", el debate se centró en el impacto de la digitalización, la inteligencia artificial, la automatización y el uso de macrodatos en los procesos de producción de la industria de la moda.

La Cumbre de la Moda BRICS+ se inauguró el lunes 28 de septiembre en la Sala de Conciertos Zaryadye de Moscú y se extenderá hasta el 30 de septiembre.

Irán está cerca de completar un enlace ferroviario clave para la puerta de entrada de la India a Eurasia.

 La ruta de Chabahar dará a los exportadores indios acceso directo a los mercados sin litoral de Asia Central, Afganistán y el este de Rusia.


Irán está cerca de completar un enlace ferroviario clave para la puerta de entrada de la India a Eurasia.











Irán ha finalizado la colocación de vías en el tramo sur del ferrocarril Chabahar-Zahedan, completando así un tramo clave de la ruta que conectará el puerto de Chabahar, en el Golfo de Omán, con Zahedan, cerca de la frontera con Afganistán. El


funcionario ferroviario iraní Abbas Khatibi declaró la semana pasada que se habían colocado las vías en el crucial tramo de 480 km entre Chabahar y Khash, y que actualmente la prioridad es completar las estaciones, según informó la agencia de noticias Tasnim.

El enlace Chabahar-Zahedan tiene una longitud de 630 km, o 735 km incluyendo los ramales. Con los tramos del norte ya conectados a la red ferroviaria existente, las autoridades iraníes se preparan ahora para su puesta en funcionamiento.

El enlace Chabahar-Zahedan es una extensión del Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur (INSTC), respaldado por India, Irán y Rusia. El proyecto lleva décadas gestándose debido a sus enormes necesidades de infraestructura y también se ha visto ralentizado por las sanciones occidentales contra Irán y Rusia.

Este hito se produce en un momento en que el conflicto de Oriente Medio ha interrumpido las rutas tradicionales de transporte y energía en toda la región. Chabahar tiene acceso directo al Océano Índico sin necesidad de que los barcos pasen por el Estrecho de Ormuz, un importante punto estratégico afectado por el conflicto.

Para la India, el enlace Chabahar-Zahedan fortalece una ruta comercial que llega a Afganistán y Asia Central sin transitar por Pakistán. La carga que llegue por mar a Chabahar podrá transportarse al interior del país a través de la red ferroviaria y de carreteras de Irán hacia los mercados regionales sin litoral.

El papel de la India en Chabahar se ve complicado por las sanciones estadounidenses. Una exención condicional que cubría el proyecto, en el que la India invirtió alrededor de 120 millones de dólares, expiró en abril. Nueva Delhi afirmó que estaba discutiendo el asunto tanto con Teherán como con Washington, describiendo el conflicto regional como un "factor que complica la situación". 

En julio, el conflicto afectó a la propia Chabahar, cuando las fuerzas estadounidenses atacaron una torre de vigilancia en la terminal vecina Shahid 

la terminal vecina Shahid Kalantari, vinculada al proyecto. La India declaró que la terminal no sufrió daños.

China respalda a Cuba después de que Trump dijera que la isla "caerá".

 Pekín ha prometido apoyar a La Habana contra la injerencia externa después de que el presidente de Estados Unidos pidiera un “cambio fundamental” en Cuba.


China respalda a Cuba después de que Trump dijera que la isla "caerá".

China se ha comprometido a apoyar a Cuba contra la injerencia externa después de que el presidente estadounidense Donald Trump dijera que La Habana "caerá" y pidiera un "cambio fundamental" en la isla.

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Guo Jiakun, hizo esta promesa el lunes, coincidiendo con el 66 aniversario de las relaciones diplomáticas entre Pekín y La Habana, y afirmó que China apoyará a Cuba en la "salvaguarda de su soberanía nacional" y en la búsqueda de una "ruta de desarrollo acorde con sus condiciones nacionales".

En un discurso ante la Asamblea General de la ONU la semana pasada, Trump describió a Cuba como un "estado absolutamente fallido" y "un refugio para adversarios extranjeros" a las puertas de Estados Unidos.


¿Qué está pasando en Cuba?

Cuba atraviesa su peor crisis económica en décadas, marcada por la escasez crónica de combustible y alimentos, así como por apagones prolongados. Décadas de sanciones estadounidenses han restringido el acceso a financiamiento, combustible y equipos, agravando la baja producción nacional, la dependencia de las importaciones y el envejecimiento de la infraestructura energética.

La crisis se intensificó drásticamente este año después de que los suministros de petróleo de Venezuela y México, que en conjunto representaron alrededor del 86% del crudo importado por Cuba el año pasado, se interrumpieran, según S&P Global. Los envíos venezolanos se detuvieron tras la operación militar estadounidense que derrocó al presidente Nicolás Maduro en enero, mientras que México suspendió sus entregas ante la amenaza de Washington de imponer aranceles a los países que abastecen de petróleo a Cuba.

¿Por qué Estados Unidos está presionando a Cuba?

La presión se intensificó tras el regreso de Trump a la presidencia. En una orden ejecutiva de enero de 2026, declaró que las políticas de La Habana constituían una «amenaza inusual y extraordinaria» para la seguridad nacional y la política exterior. La orden acusa a La Habana de alinearse con Rusia, China e Irán, así como con Hamás y Hezbolá, y de brindarles apoyo. El gobierno afirma que su política busca contrarrestar estas amenazas percibidas, al tiempo que promueve la democracia y una mayor libertad económica en Cuba.

¿Qué dice La Habana?

Cuba rechaza la caracterización que hace Washington de la isla como una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos y argumenta que la campaña de presión busca forzar un cambio político agravando su crisis económica. La Habana ha acusado a Estados Unidos de librar una guerra económica “multidimensional” y afirma que las restricciones destinadas a impedir que otros países le suministren combustible equivalen a un “bloqueo energético”. El sábado, en la Asamblea General de la ONU, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, comparó las medidas con un bloqueo naval y las calificó de “acto de guerra”.

¿Cuál es la postura de China?

China ha enmarcado su apoyo a Cuba como parte de un enfoque de política exterior más amplio que busca defender la soberanía nacional, oponerse a la injerencia externa y las sanciones, y favorecer la diplomacia sobre la coerción militar y el cambio de régimen.

Pekín ha invocado principios similares durante la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán este año, oponiéndose a los intentos de cambio de régimen y pidiendo que las disputas se resuelvan mediante negociaciones.

Pekín ha impulsado lo que describe como un orden internacional multipolar basado en una mayor igualdad soberana y una voz más fuerte para las naciones en desarrollo.

En su intervención ante la Asamblea General de la ONU el sábado, el vicepresidente chino Han Zheng instó al "país en cuestión" a "cesar de inmediato el uso de la amenaza de la fuerza contra Cuba" y a "levantar por completo el bloqueo y las sanciones".

¿Cómo está ayudando China a Cuba?

China ha desempeñado un papel fundamental en la rápida expansión de la energía solar en la isla, suministrando equipos y financiación. En enero de 2025, la energía solar representaba apenas el 2% de la generación eléctrica diaria promedio de Cuba; para septiembre de 2026, las energías renovables en su conjunto generaban el 21,4% de la electricidad del país, según el presidente cubano Miguel Díaz-Canel.

Pekín también ha proporcionado ayuda alimentaria de emergencia, al tiempo que anteriormente reestructuró la deuda cubana y amplió la financiación.

¿Qué gana China con esto?

Cuba ofrece a Pekín un socio político cercano y una base para expandir el comercio, la inversión y los proyectos de infraestructura chinos en América Latina. La isla participa en la Iniciativa de la Franja y la Ruta, el programa global de infraestructura e inversión de China, desde 2018.

La Habana apoya a Pekín en cuestiones diplomáticas clave, como Taiwán, Hong Kong y Xinjiang, y ha respaldado las iniciativas globales de Xi Jinping. Esta alianza también le brinda a China un apoyo adicional en su búsqueda de mayor coordinación e influencia en los países en desarrollo.

¿Quién más apoya a Cuba?

Cuba ha contado con un apoyo internacional abrumador en la ONU para poner fin al embargo estadounidense. En la última votación de la Asamblea General, celebrada en octubre de 2025, 165 países respaldaron una resolución que pedía el fin del embargo; siete votaron en contra y doce se abstuvieron.

Varios países intensificaron su ayuda a medida que se agudizaba la crisis en Cuba. México envió cientos de toneladas de alimentos y suministros esenciales, España reactivó un programa de conversión de deuda y la UE proporcionó fondos para ayuda humanitaria.

Rusia sigue siendo uno de los socios más cercanos de Cuba, brindándole apoyo diplomático y económico, incluyendo 18 millones de dólares en asistencia alimentaria a través de la ONU entre 2018 y 2025, con otros 2 millones de dólares asignados este año. Un buque cisterna ruso que transportaba 730.000 barriles de crudo a finales de marzo ha sido el único envío importante de petróleo a Cuba este año.

Rusia reiteró su apoyo político en la ONU el sábado, y el ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, describió la situación humanitaria de Cuba como desesperada e instó a Washington a levantar las restricciones impuestas al país y a eliminarlo de la lista de estados patrocinadores del terrorismo.

Trump niega las concesiones de Irán en un informe que califica de "farsa".

 El presidente estadounidense ha rechazado las afirmaciones de que está dispuesto a suavizar las sanciones a cambio de medidas sobre el programa nuclear de Teherán.


Trump niega las concesiones de Irán en un informe que califica de "farsa".











El presidente estadounidense, Donald Trump, negó haber ofrecido concesiones a Irán después de que se reanudaran el lunes en Nueva York las negociaciones indirectas con la esperanza de poner fin a la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra la República Islámica hace siete meses.

Trump recurrió a las redes sociales para refutar un informe de Axios que afirmaba que estaba dispuesto a levantar algunas sanciones y liberar fondos iraníes congelados a cambio de "medidas concretas por parte de Irán" con respecto a su programa nuclear. La agencia AP publicó afirmaciones similares a primera hora del martes, citando también a funcionarios estadounidenses.

“Esto es falso. ¡No les ofrecí NADA! La historia de Axios, como la mayoría de las demás, es un ENGAÑO, utilizado únicamente para satisfacer su Síndrome de Trastorno de Trump”, escribió en Truth Social, exigiendo que se elimine la “historia falsa” .

Según Reuters, funcionarios estadounidenses e iraníes se reunieron por separado con mediadores al margen de la cumbre y se espera que se centren en una propuesta revisada presentada por Teherán la semana pasada durante la Asamblea General de la ONU.

Trump confirmó el sábado que había rechazado la propuesta iraní de un alto el fuego de siete días que habría reabierto el estrecho de Ormuz, argumentando que buscaba un mejor acuerdo. El presidente estadounidense ha recalcado que su principal objetivo es desmantelar el programa nuclear iraní y garantizar que Teherán nunca adquiera armas nucleares.

Por su parte, Irán ha sostenido que su programa nuclear es totalmente pacífico y que el enriquecimiento de uranio es un derecho que le asiste como Estado soberano.

La situación sigue siendo tensa en torno al estrecho de Ormuz, donde las interrupciones en el transporte marítimo están elevando los precios de la energía a nivel mundial. El miércoles, un marinero indio murió tras el impacto de un proyectil contra el buque de carga Cape Dao, con bandera de Antigua y Barbuda. Si bien Irán no se ha atribuido la responsabilidad del ataque, previamente advirtió a los buques que transitan por el estrecho que no utilicen las rutas "ilegales" designadas por la Armada estadounidense.

¿Cañones u hospitales? (I) | La gran estafa del rearme europeo



La corrupción en la OTAN y el aumento del gasto militar desvían fondos públicos de la sanidad europea hacia un negocio bélico que la calle exige frenar.

Por: Juan Alberto Sánchez Marín

El rearme europeo se ha convertido en la prioridad absoluta de las élites institucionales. Bajo la retórica de la seguridad continental, se ha institucionalizado una economía de guerra que exige desviar fondos masivos de la sanidad, la educación y la vivienda hacia los monopolios del complejo militar-industrial.

En los años 2025 y 2026, las instituciones comunitarias han intensificado el proceso de militarización de la Unión Europea bajo el pretexto de la “amenaza rusa”. La cúspide de esta escalada se materializó en marzo de 2025, cuando se oficializó la decisión política de movilizar hasta 800 000 millones de euros para el rearme de los ejércitos continentales mediante la estrategia denominada ‘Readiness 2030’ [1][2]. Esta cifra, sin embargo, no representa un fondo único de dinero nuevo: se compone de 150 000 millones en préstamos SAFE —deuda comunitaria emitida por la Comisión Europea— [3][4] y 650 000 millones en gasto nacional habilitado por la flexibilización de las reglas fiscales del Pacto de Estabilidad [1][2].

El gasto militar agregado de las naciones europeas alcanzó los 864.000 millones de dólares en 2025. Según el Instituto Internacional de Estocolmo de Investigación para la Paz (SIPRI, por sus siglas en inglés), esto representa el nivel más alto de militarización en el continente desde el final de la Guerra Fría, consolidando una década de incrementos ininterrumpidos que han terminado por duplicar el peso del sector defensa en las economías europeas respecto a los mínimos de la década anterior [5][6]. Pero este monumental esfuerzo financiero no garantiza una mayor seguridad colectiva y, al mismo tiempo, impone costes económicos y sociales abrumadores.

La historia económica y geopolítica ha demostrado de manera reiterada que las guerras, la tensión permanente y la histeria bélica generan negocios inmensamente lucrativos para Estados Unidos. Washington no solo moderniza y expande su complejo industrial militar a costa del erario ajeno, sino que, en el contexto de una crisis inducida y sostenida contra Rusia, ha encontrado un mecanismo para consolidar su influencia sobre los aliados europeos, imponiendo sus intereses a través de la dependencia y la presión política [5][7].

La excusa existencial

Los defensores del rearme esgrimen un argumento central: la agresión rusa contra Ucrania demostró que la amenaza es real y que Europa debe estar preparada para defenderse. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha advertido que Rusia podría estar en condiciones de atacar la Alianza en un plazo de cinco años. Desde esta perspectiva, el gasto militar no sería un capricho burocrático, sino una necesidad existencial.

Este artículo no niega la existencia de tensiones geopolíticas ni la complejidad del escenario post-Ucrania. Lo que cuestiona es que esas tensiones constituyan una amenaza existencial que justifique movilizar 800 000 millones de euros en armamento. La pregunta que formula es otra: ¿es la militarización acelerada y unilateral la respuesta adecuada a esas tensiones?

Los datos sugieren que no. Un aumento del gasto militar que se traduce en compras masivas a contratistas estadounidenses no construye una defensa europea autónoma; consolida la dependencia de Washington. Y un gasto que desvía fondos de la sanidad, la educación y la vivienda debilita la cohesión social, que es la primera línea de defensa de cualquier democracia [5].

Tensiones que, como se argumentará a lo largo de este texto, no nacen de una agresión rusa inminente, sino de la propia retórica de confrontación que las élites europeas han promovido.

Al militarizarse sin canales de comunicación directa con Moscú y sin marcos de control de armamentos, Europa no se protege, sino que precipita el conflicto que dice querer evitar. Como advirtió The Financial Times, se trata de una  “profecía autocumplida”: la preparación para la guerra genera las condiciones de la guerra [8]. La carrera armamentística no responde a la amenaza; la produce.

La aritmética de la estafa

La principal preocupación que suscita esta cruzada armamentística es el impacto macroeconómico negativo que tiene el aumento del gasto militar en la economía civil. La nueva carrera armamentística exige desviar masivamente fondos públicos de ámbitos vitales como la educación pública, la sanidad, la cultura y la atención social.

Las enormes inversiones y el blindaje del complejo militar-industrial reducen las posibilidades de desarrollo tecnológico civil, obstaculizan el bienestar de los ciudadanos y lastran las bases para un crecimiento económico sostenible [7][9].

Para sostener este esfuerzo financiero, Europa ha desplegado una arquitectura fiscal sin precedentes:

Préstamos SAFE (Security Action for Europe): instrumento adoptado por el Consejo de la UE que utiliza la elevada calificación crediticia de la Comisión Europea (AAA por S&P, Moody's y Fitch) para emitir bonos en los mercados de capitales y transferir préstamos a los Estados miembros para adquisición conjunta de armamento.

Diecinueve países han comprometido la totalidad del fondo [4][5]. El mecanismo, al mutualizar la deuda bajo el paraguas crediticio de Bruselas, permite a los Estados endeudarse a tipos inferiores a los que obtendrían individualmente —pero también transfiere el riesgo sistémico al conjunto de contribuyentes europeos, que asumirán el coste durante décadas independientemente de que los armamentos adquiridos generen o no la seguridad prometida.

Activación de la Cláusula Nacional de Salvaguardia: Bajo el marco revisado de gobernanza económica, se ha flexibilizado la aplicación del límite de déficit del 3% y deuda del 60% del PIB, catalogando el aumento del gasto militar como  “circunstancia excepcional”. Esta ventaja regulatoria se niega sistemáticamente a la inversión en escuelas, hospitales o transiciones ecológicas [1][2].

Reprogramación de Fondos de Cohesión y Competitividad: Partidas del FEDER y del Fondo de Cohesión están siendo transferidas hacia infraestructuras de movilidad militar y de doble uso [7].

El coste de oportunidad de esta orientación presupuestaria resulta revelador al contrastarlo con las urgencias materiales de la población europea:

  • El Banco Europeo de Inversiones (BEI) y Housing Europe estiman que la Unión Europea padece un déficit estructural acumulado de 2,25 millones de viviendas asequibles y sociales [10].
  • Cerrar esta brecha habitacional requeriría un desembolso estimado de 340 000 millones de euros [10].
  • El techo de gasto habilitado por el plan de rearme —800 000 millones, en el supuesto de que se agote todo el margen fiscal— equivale a 2,35 veces ese capital [7]. Pero incluso sin recurrir al techo máximo, la desproporción es elocuente: los 150 000 millones en préstamos SAFE, la única cifra de deuda comunitaria nueva y garantizada, representan ya el 44 % de la inversión necesaria para cerrar la brecha habitacional europea.

Frontex y la proyección imperialista al Sur Global

A este despojo interno se suma su proyección imperialista hacia el Sur Global. Mientras se recortan drásticamente los presupuestos de cooperación al desarrollo, esos mismos recursos se reasignan para militarizar las fronteras del Mediterráneo, expandir las operaciones de Frontex y sostener a regímenes autoritarios en el norte de África como ‘socios de seguridad’.

El rearme europeo no es solo un negocio transatlántico; es la profundización de la violencia estructural contra los pueblos del Sur. La misma lógica que justifica comprar misiles a Washington justifica externalizar la violencia fronteriza y blindar la Fortaleza Europa.

Esta arquitectura de contención dinamita, además, cualquier remanente de credibilidad diplomática frente al Sur Global y el emergente bloque de los BRICS. Bruselas no puede seguir presentándose en los foros internacionales como adalid de los derechos humanos o mediador legítimo mientras asfixia sus propios fondos de cooperación para financiar armas. En el escenario multipolar, Europa ha dejado de ser un socio confiable para convertirse en un actor atrincherado y hostil.

El despojo —interno y externo— destruye el tejido laboral. Los estudios econométricos basados en matrices input-output demuestran que el gasto militar es intrínsecamente ineficiente en términos de empleo [9]:

Sector

Empleos por cada 1000 M€

Educación primaria y secundaria

~16 500

Cuidados y sanidad pública

~13 200

Construcción de vivienda social

~11 800

Electrificación renovable

~9800

Adquisiciones de defensa

~6400 - 7200

 

El mito del ‘keynesianismo militar’

La inversión en sectores civiles de bienestar genera de forma consistente entre un 35 % y un 160 % más puestos de trabajo por euro que la industria armamentística, según el sector comparado, como se desprende de la tabla anterior.

Además, la asignación propuesta de 131 000 millones de euros exclusivamente a la ventana de defensa comunitaria ilustra un trasvase de recursos que habría transformado el panorama social europeo.

Al consolidar esta inmensa partida dentro del Marco Financiero Plurianual (MFP) 2028-2034, las instituciones europeas revelan que el rearme no es una medida de emergencia temporal frente a la crisis de Ucrania, sino un secuestro financiero crónico.

La Unión Europea está hipotecando su presupuesto a largo plazo para la próxima década, institucionalizando una economía de guerra permanente que hará irreversible el desmantelamiento de la cohesión social.

Para dimensionar esta pérdida material, basta señalar que esos recursos habrían permitido [7]:

  • Financiar íntegramente los salarios y cotizaciones de 300 000 profesionales de enfermería en los hospitales públicos de la UE a lo largo de diez años.
  • Construir más de medio millón de viviendas sociales nuevas y energéticamente eficientes.
  • Rehabilitar térmicamente 6,5 millones de hogares, combatiendo la pobreza energética.

Estas cifras no son teóricas: se traducen en una compresión directa del nivel de vida y en tensiones inflacionarias. La competencia por materias primas encarece las cadenas manufactureras civiles [1], mientras la acumulación de deuda mediante SAFE compromete la capacidad tributaria futura [7].

Voces de gran autoridad moral han señalado esta contradicción. El Papa León XIV, en su discurso del 14 de mayo de 2026 ante estudiantes italianos, afirmó: “No llamemos ‘defensa’ a un rearme que aumenta la tensión y la incertidumbre, reduce las inversiones en educación y sanidad, socava la confianza en la diplomacia y enriquece a las élites, a las que no les importa el bien común” [12].

Frente a estas evidencias, los defensores del rearme recurren a la vieja tesis del “keynesianismo militar”: el gasto en defensa estimularía la demanda agregada, generaría empleo industrial y dinamizaría la innovación tecnológica.

Los datos desmienten esta premisa. Como evidencia la matriz de multiplicadores analizada, la economía de guerra resulta intrínsecamente ineficiente como motor laboral frente a la inversión pública civil. Y a esta debilidad estructural interna se suma una fuga de valor hacia el exterior: el dinero de los contribuyentes europeos financia empleos en Texas, Connecticut o Arizona, no en las regiones europeas que necesitan revitalización.

Incluso John Maynard Keynes, cuyo nombre se invoca para justificar el estímulo militar, dejó claro que el gasto bélico no era superior al civil. En un discurso radiofónico de la BBC en mayo de 1939, tras reconocer que el rearme podría aliviar temporalmente el desempleo, advirtió: "Si podemos curar el desempleo para los propósitos desperdiciados de los armamentos, podemos curarlo para los propósitos productivos de la paz" [13]. La lógica keynesiana, por tanto, no justifica el rearme: lo que justifica es la inversión pública, y el gasto civil es más eficiente que el militar.

Pero si el gasto militar no genera empleo neto ni fortalece la economía, ¿por qué se insiste en él? La respuesta exige examinar a los actores que capturan los beneficios y el argumento que los legitima.

Los dueños del negocio

Desmontada la coartada económica de la supuesta creación de empleo, el establishment europeo recurre a su segundo escudo ideológico: el argumento de la paz. Quienes defienden este relato sostienen que la OTAN y el gasto militar han garantizado la paz en Europa desde 1945. Sin la disuasión de la Alianza Atlántica, afirman, el continente habría vuelto a los conflictos que marcaron su dramática historia.

Este argumento confunde dos cosas: la existencia de una alianza defensiva y la militarización acelerada que hoy se promueve. La OTAN no fue creada como un club de paz, sino como una alianza militar con un propósito defensivo concreto: contener a la Unión Soviética.

Durante la Guerra Fría, la disuasión funcionó en gran medida porque existían canales de comunicación y marcos de control de armamentos que hoy se han desmantelado. La situación actual es diferente: la OTAN se expande hacia las fronteras rusas, Europa se militariza sin diálogo con Moscú, y la retórica belicista alimenta una espiral de hostilidad.

Además, la paz en Europa no se ha sostenido solo con armas. El proyecto europeo se construyó sobre la integración económica, la cooperación institucional y el Estado del bienestar. Desviar recursos de esos pilares para financiar armamento no refuerza la paz; debilita los fundamentos materiales de la convivencia democrática.

En estas circunstancias, los beneficiarios reales y tangibles de la política de bloques son los grandes monopolios del complejo militar-industrial. Consorcios europeos como Rheinmetall, Thales, BAE Systems, KNDS, Leonardo y Saab han multiplicado sus carteras de pedidos y sus valoraciones bursátiles a expensas directas del erario público [14][15][16]:

 

Entidad

Cartera de Pedidos (2021)

Cartera de Pedidos (2025/26)

Revalorización Bursátil (2022-26)

Rheinmetall AG (DE)

€24 500M

€63 800M

+540% a +580%

BAE Systems (UK)

£44 000M

£83 600M

+145% a +165%

Thales Group (FR)

€34 800M

€53 000M

+120% a +140%

KNDS / Leonardo / Saab

€31 000M (agreg.)

€62 000M

+180% promedio

 

 

  • Rheinmetall AG: se convirtió en el epicentro continental de la producción terrestre y de munición, capitalizando la escasez de proyectiles de 155 mm y elevando sus márgenes operativos por encima del 20 % [14][17].
  • BAE Systems plc: cerró 2025 con una cartera histórica y ejecutó programas de recompra de acciones y distribución de dividendos por más de 1.500 millones de libras anuales, transformando presupuestos públicos en liquidez para fondos de inversión globales como BlackRock y Vanguard [15][18].
  • Thales Group: acumuló una cartera récord con márgenes de dos dígitos en sistemas de radar, guerra electrónica y ciberdefensa [16].

El espejismo de la autonomía y el vasallaje atlántico

Sin embargo, incluso con estos contratos para los magnates continentales, la conveniencia de realizar semejantes inversiones en defensa resulta dudosa. La proclamada “Autonomía Estratégica Europea” no se materializa en los flujos de contratación. La inmensa mayoría de las nuevas adquisiciones fluyen hacia el otro lado del Atlántico.

Los datos desclasificados por el SIPRI revelan que, entre 2021 y 2025, el 58 % de las importaciones de armamento realizadas por los Estados europeos miembros de la OTAN procedió directamente de fabricantes de Estados Unidos. Francia proveyó únicamente el 9,8% y Alemania el 7,1% [5].

 

Categoría

Retención UE

Fuga a EE.UU.

Plataformas principales

Aviación de combate

22-28%

72-78%

F-35A Lightning II

Defensa antiaérea

30-35%

65-70%

Patriot PAC-3 (EE.UU.), Arrow 3 (Israel/IAI-Boeing)

Artillería de cohetes

25-30%

70-75%

M142 HIMARS, ATACMS

Blindados

72-82%

18-28%

Leopard 2A8, Boxer

Munición 155mm

55-65%

35-45%

Producción UE dependiente de nitrocelulosa importada

 

Sistemas críticos como los cazas F-35 (Lockheed Martin), las baterías Patriot (Raytheon) o los lanzacohetes HIMARS dominan las compras de la UE. A esa dependencia estadounidense se suma una dimensión que el discurso oficial europeo silencia: la integración creciente de la industria militar israelí en la arquitectura de defensa continental.

 El sistema Arrow 3, adquirido por Alemania como pieza central de su escudo antiaéreo, es un desarrollo conjunto de Israel Aerospace Industries y Boeing, probado operativamente contra objetivos en Gaza y Líbano. Elbit Systems, el mayor fabricante de drones de Israel, ha suministrado componentes electrónicos, sistemas de guía y municiones avanzadas a la NSPA y a varios ministerios de defensa europeos.

No se trata de una relación comercial neutra: las mismas plataformas que Europa adquiere para su “defensa” han sido ensayadas sobre población civil palestina.

El complejo militar-industrial israelí funciona como laboratorio del eje imperial: las armas se prueban en condiciones de ocupación, se validan como ‘probadas en combate’ y se venden a los ejércitos europeos con un sello de eficacia que solo la impunidad puede garantizar.

Comprar Arrow 3 o contratar a Elbit no es un acto técnico. Es complicidad estructural con un régimen cuyas políticas la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en su opinión consultiva de julio de 2024, declaró contrarias al artículo 3 de la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial —el artículo que prohíbe expresamente el apartheid y la segregación racial—, y que organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch (HRW, ‘Observatorio de Derechos Humanos’) han documentado sistemáticamente como un régimen de apartheid y ocupación ilegal [19][20][21].

Pero esta captura va mucho más allá de la chatarra balística; se adentra en el corazón de la soberanía digital. La guerra contemporánea es algorítmica, y el rearme europeo está hipotecando sus bases de datos a los gigantes del tecnocapitalismo militar. Las adquisiciones europeas integran masivamente plataformas de inteligencia artificial y procesamiento masivo de datos de corporaciones estadounidenses como Palantir y gigantes tecnológicos israelíes.

Europa está comprando “soberanía” entregando el cerebro de sus operaciones militares a sistemas de vigilancia y algoritmos predictivos diseñados, controlados y operados desde el extranjero. No hay autonomía estratégica posible cuando los datos de inteligencia de un continente se procesan en los servidores de potencias extracomunitarias.

El sistema logístico y de software centralizado (ODIN) del F-35 otorga al Pentágono y a Lockheed Martin el control del mantenimiento y la capacidad operativa en tiempo real [22].

Como señaló el diputado español Txema Guijarro en junio de 2025, los euroburócratas hablan de un objetivo arbitrario que no se basa en un análisis de las necesidades reales de seguridad y que contradice el rumbo hacia una mayor autonomía estratégica de Europa respecto a EE.UU. “¿Alguien cree de verdad que la Unión Europea va a ganar la tan ansiada autonomía estratégica aumentando el gasto en Defensa cuando la mayor parte de las compras van destinadas a empresas norteamericanas?” [23].

Lejos de rectificar este rumbo, y bajo presión directa de Washington, los líderes europeos se plegaron en la Cumbre de la OTAN, celebrada en La Haya en junio de 2025, comprometiéndose a invertir el 5 % del PIB anual para 2035 —con al menos un 3,5 % en defensa central y hasta un 1,5 % en gastos relacionados con seguridad—.

No se trata de una obligación legal vinculante, sino de un compromiso político sujeto a revisión en 2029 [24]. Esta meta, en economías con crecimiento moderado (0,5 %-1,2 % en la eurozona) y ratios de deuda superiores al 100 % en varios Estados miembros, implica una presión estructural sobre los presupuestos públicos.

Francia, Polonia y Alemania: tres rutas hacia la misma sumisión

El rearme europeo, sin embargo, no es un bloque homogéneo. Existen diferencias profundas entre los Estados miembros que conviene reconocer para no simplificar el análisis.

Francia es el caso más singular. Como única potencia nuclear de la UE, París ha impulsado una agenda de “autonomía estratégica” que busca reducir la dependencia de Washington. Francia y el Reino Unido establecieron en 2025 un marco de coordinación de sus fuerzas de disuasión nuclear, formalizado mediante la creación de un Grupo de Dirección bilateral (Nuclear Steering Group) que celebró su primera reunión en diciembre de ese año [25], y Macron ha propuesto extender el paraguas nuclear francés a otros socios europeos [26].

Esta retórica autonomista, no obstante, coexiste con una dependencia crítica de componentes y tecnologías estadounidenses en sectores decisivos. La autonomía francesa es más declarativa que efectiva.

Polonia representa el extremo opuesto. Con un gasto en defensa que alcanza el 4,5 % del PIB en 2025 —el más alto de la OTAN—, Varsovia ha apostado por una modernización militar acelerada que combina compras masivas a Estados Unidos (HIMARS, Patriot, Apaches) con acuerdos con Corea del Sur (casi 1000 tanques K2, más de 350 obuses K9) [27].

La memoria de la ocupación nazi y la dominación soviética es un hecho histórico. Pero esa memoria ha sido instrumentalizada por las élites polacas y el aparato atlantista para justificar un rearme que, lejos de garantizar la seguridad del país, lo encadena a la dependencia tecnológica y financiera de Washington.

El trauma histórico puede ser real; la conclusión que se extrae de él —comprar masivamente a Lockheed Martin, Raytheon y Hyundai Rotem— no es una respuesta de seguridad, sino una operación de captura. Polonia no responde a una amenaza presente: responde a un relato construido sobre una herida pasada, y ese relato beneficia a quienes venden las armas.

Alemania ocupa una posición intermedia y contradictoria. Tras décadas de “dividendo de la paz”, Berlín aprobó en 2025 una reforma constitucional para permitir endeudamiento ilimitado en defensa, con un presupuesto que alcanzará los 108 000 millones de euros en 2026 y los 152 800 millones en 2029 [28].

Pero este rearme enfrenta obstáculos estructurales: dependencia de proveedores externos —entre ellos Israel, cuyo sistema Arrow 3 constituye la columna vertebral del escudo antiaéreo alemán—, problemas de reclutamiento por razones demográficas, y críticas sociales por el impacto en el gasto sanitario y educativo.

En definitiva, los tres modelos —la autonomía declarativa francesa, la compra masiva polaca y el rearme constitucional alemán— comparten un rasgo común: ninguno ha logrado traducir su esfuerzo financiero en seguridad proporcional. Francia sigue dependiendo de componentes críticos estadounidenses, Polonia compra a terceros lo que no produce, y Alemania no consigue construir una industria de defensa competitiva a pesar de su músculo presupuestario.

El resultado es un gasto militar que crece sin generar autonomía estratégica real. A esta sumisión bélica se suma el expolio energético, el verdadero motor no declarado del conflicto.

Al cortar los lazos con la energía barata rusa —el cimiento histórico de su competitividad industrial—, Europa cayó en un doble vasallaje frente a Washington: hoy no solo depende de Estados Unidos para armar a sus ejércitos, sino que está atada al costoso Gas Natural Licuado (GNL) norteamericano para evitar el apagón de sus fábricas. Es una pinza extractiva perfecta. Europa financia el rearme atlantista mientras sufre un proceso de desindustrialización acelerada provocado por los propios costes de la energía.

La sumisión no exige obediencia explícita: basta con que todas las opciones disponibles conduzcan al mismo lugar. Francia, Polonia y Alemania recorren caminos distintos, pero los tres desembocan en la dependencia tecnológica, financiera y operativa del complejo militar-industrial atlantista. No es sumisión voluntaria; es captura estructural.

El secuestro de las élites y el negocio del miedo

¿Por qué las élites europeas no logran —o no quieren— escapar de esta captura? No es solo por miedo a Rusia ni por incompetencia. Hay razones estructurales que conviene examinar.

Primero, la integración de las élites políticas y militares europeas en las redes transatlánticas: generaciones de funcionarios, diplomáticos y oficiales se han formado en instituciones estadounidenses y han hecho carrera en estructuras vinculadas a la OTAN, lo que genera una afinidad estructural difícil de romper.

Segundo, el peso del complejo militar-industrial: las empresas de defensa no solo venden armas, también financian campañas, colocan a exfuncionarios en puestos clave y participan en grupos de trabajo que definen las políticas de adquisición.

Tercero, la ausencia de un proyecto político alternativo: la socialdemocracia europea abandonó hace décadas el proyecto de transformación social y se ha integrado en el consenso neoliberal. Sin una alternativa, la militarización se presenta como la única respuesta posible.

Y cuarto, el miedo como herramienta de legitimación. La “amenaza rusa” no es un dato de la naturaleza, sino una construcción política sostenida por un lenguaje bélico incesante.

Las élites occidentales, amplificadas por los grandes grupos mediáticos, han normalizado un vocabulario de confrontación —hablan de “economía de guerra”, de “victoria total”, de "amenaza existencial”— que no solo justifica el gasto militar, sino que provoca la reacción defensiva y hostil de Moscú.

Es una profecía autocumplida orquestada desde las cancillerías y los platós de televisión: se tensa la cuerda retórica, se militariza la frontera, y cuando la contraparte responde a esa asfixia estratégica, se presenta su reacción como la prueba irrefutable de su agresividad. El miedo es funcional al sistema porque silencia el disenso y convierte la diplomacia en traición.

Esta paradoja no es casual. La opacidad que rodea a las adquisiciones militares —justificada por la “confidencialidad de defensa” y el secreto de Estado— impide el escrutinio público y parlamentario que toda inversión de esta magnitud exigiría. Y donde no hay control democrático, proliferan los intermediarios, el tráfico de influencias y las comisiones ilegales.

La falta de resultados tangibles en seguridad no es solo un problema de eficiencia: es el síntoma de un sistema de contratación capturado por redes de interés que anteponen el lucro privado al bien común. Es en ese caldo de cultivo donde estalla el escándalo de la Agencia de Apoyo y Adquisiciones de la OTAN (NSPA).

Las élites europeas han entregado la autonomía industrial y energética del continente a los monopolios atlantistas, justificando el saqueo bajo la coartada de una amenaza inminente. Pero este despojo no solo obedece a presiones geopolíticas; se sostiene sobre un andamiaje de sobornos y puertas giratorias.

En la segunda entrega de esta investigación, destaparemos la red de corrupción que sacudió los cimientos de la agencia de adquisiciones de la OTAN, la impunidad judicial que protege a Estados Unidos y las contundentes alternativas de seguridad que hoy exige la ciudadanía en las calles de Europa.

 

REFERENCIAS

[1] Comisión Europea. (2025). White Paper for European Defence - Readiness 2030. COM(2025). Dirección General de Industria de Defensa y Espacio. Disponible en: https://defence-industry-space.ec.europa.eu/eu-defence-industry/white-paper-european-defence-readiness-2030_en

[2] Parlamento Europeo. (2025). ReArm Europe Plan / Readiness 2030: Briefing Analysis. EPRS_BRI(2025)769566. Disponible en: https://www.europarl.europa.eu/thinktank/en/document/EPRS_BRI(2025)769566

[3] Consejo de la Unión Europea. (2025, 27 de mayo). SAFE: Council adopts €150 billion boost for joint procurement on European security and defence. Bruselas: Press releases. Disponible en: https://www.consilium.europa.eu/es/press/press-releases/2025/05/27/safe-council-adopts-150-billion-boost-for-joint-procurement-on-european-security-and-defence/

[4] DG DEFIS - Comisión Europea. (2025-2026). Security Action for Europe (SAFE) Operational Guidelines. Dirección General de Industria de Defensa y Espacio. Disponible en: https://defence-industry-space.ec.europa.eu/eu-defence-industry/safe-security-action-europe_en

[5] Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI). (2026). Trends in World Military Expenditure, 2025 [Disponible en: https://www.sipri.org/publications/2026/sipri-fact-sheets/trends-world-military-expenditure-2025] y Trends in International Arms Transfers, 2025 [Disponible en: https://www.sipri.org/publications/2026/sipri-fact-sheets/trends-international-arms-transfers-2025]. SIPRI Fact Sheets. Solna: SIPRI Publications.

[6] Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI). (2026). SIPRI Military Expenditure Database [Conjunto de datos / Dataset]. Solna: SIPRI Publications. Disponible en: https://milex.sipri.org/sipri

[7] Costs of War Project. Economic Costs: The Macroeconomic Opportunity Costs of Military Spending. Watson Institute for International and Public Affairs, Brown University. Disponible en: https://costsofwar.watson.brown.edu/costs/economic

[8] Notte, Hanna. “Europe risks a self-fulfilling prophecy over the threat from Russia”. Financial Times, 19 de diciembre de 2025. Disponible en: https://www.ft.com/content/f3b75869-6bb0-4c45-ae51-855066a7f13a

[9] Political Economy Research Institute (PERI) - UMass Amherst. The U.S. Employment Effects of Military and Domestic Spending Priorities. Amherst: University of Massachusetts. Disponible en: https://peri.umass.edu/publication/the-u-s-employment-effects-of-military-and-domestic-spending-priorities/

[10] Banco Europeo de Inversiones (BEI) y Housing Europe. (2026). Estimaciones del déficit de vivienda asequible. Citado en: European Parliamentary Research Service (EPRS). Briefing PE 782.675. Disponible en: https://www.europarl.europa.eu/RegData/etudes/ATAG/2026/782675/EPRS_ATA(2026)782675_EN.pdf

[11] Watson Institute for International and Public Affairs - Brown University. (2025, Noviembre). The Costs of War: Profits of War and Corporate Monopoly in Western Rearmament Strategies. Providence: Brown University. Disponible en: https://home.watson.brown.edu/research/research-briefs/profits-war

[12] Papa León XIV. Discurso en la Universidad Sapienza de Roma. 14 de mayo de 2026. Citado por Vatican News. Disponible en: https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2026-05/leon-xiv-visita-pastoral-universidad-la-sapienza-roma-discurso.html

[13] Keynes, John Maynard. “Will Re-armament Cure Unemployment?”. The Listener, 1 de junio de 1939, pp. 528-532. Transmisión radiofónica de la BBC, 23 de mayo de 1939. Reimpreso en:

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[14] Rheinmetall AG. (2026, Mayo). Financial Report Q1 2026 and Annual Report 2025: Record Operating Earnings, Order Intake and Backlog Evolution. Düsseldorf: Investor Relations Rheinmetall. Disponible en: https://www.rheinmetall.com/en/media/news-watch/news/2026/05/2026-05-07-rheinmetall-news-quarterly-statement-q1

[15] BAE Systems plc. (2026, Febrero-Julio). Full Year Results 2025 and Half Year Results 2026: Order Backlog Analysis (£83.6bn) and Capital Allocation Report. Londres: BAE Systems Media Centre. Disponible en: https://investors.baesystems.com/why-invest-in-bae-systems

[16] Thales Group. (2026, Marzo-Julio). Full Year 2025 Financial Results and 2026 Half-Year Statement: Defense & Security Book-to-Bill and EBIT Margin Expansion. París: Thales Communications. Disponible en: https://www.thalesgroup.com/en/news-centre/press-releases/thales-reports-its-2026-half-year-results

[17] Morningstar Equity Research. (2026, Marzo). Rheinmetall AG: Structural Growth, Munitions Monopolization and Order Backlog Valuation. Fráncfort: Morningstar European Industrial Analysis. Disponible en: https://global.morningstar.com/en-eu/stocks/rheinmetall-earnings-order-delays-mask-record-backlog-structural-growth-fair-value-raised-7

[18] BAE Systems plc. “Share buyback programme”. Investor Relations. Londres. Disponible en: https://investors.baesystems.com/share-buyback-programme

[19] Corte Internacional de Justicia (CIJ). Legal Consequences arising from the Policies and Practices of Israel in the Occupied Palestinian Territory, including East Jerusalem. Advisory Opinion, 19 de julio de 2024. La Haya: ICJ. Publicación ONU: 19 de diciembre de 2024. Disponible en: https://www.un.org/unispal/document/report-of-the-secretary-general-icj-19dec24/

[20] Amnistía Internacional. Israel's Apartheid against Palestinians: Cruel System of Domination and Crime against Humanity. Londres: Amnesty International, febrero de 2022. Disponible en: https://www.amnesty.org/en/latest/news/2022/02/israels-apartheid-against-palestinians-a-cruel-system-of-domination-and-a-crime-against-humanity/

[21] Human Rights Watch. A Threshold Crossed: Israeli Authorities and the Crimes of Apartheid and Persecution. Nueva York: HRW, 27 de abril de 2021. Disponible en: https://www.hrw.org/report/2021/04/27/threshold-crossed/israeli-authorities-and-crimes-apartheid-and-persecution

[22] US Government Accountability Office (GAO). (2025, Septiembre). F-35 Joint Strike Fighter: Sustainment Challenges, Software Architecture and Foreign Military Sales Dependencies. Report GAO-25-106421. Washington, D.C.  Disponible en: https://files.gao.gov/reports/GAO-25-107632/index.html

[23] Guijarro, Txema. Portavoz de Sumar en la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados. Declaraciones citadas en: “Sumar exige a Robles que se plante ante el aumento del gasto en Defensa y alerta de que solo beneficiará a EEUU e Israel”. Europa Press, 18 de junio de 2025. Disponible en: https://www.europapress.es/nacional/noticia-sumar-exige-robles-plante-aumento-gasto-defensa-alerta-solo-beneficiara-eeuu-israel-20250618141247.html

[24] NATO. (2025, 25 de Junio). The Hague Summit Declaration: Issued by the Heads of State and Government participating in the meeting of the North Atlantic Council. La Haya: NATO Public Diplomacy Division. Disponible en: https://www.nato.int/en/about-us/official-texts-and-resources/official-texts/2025/06/25/the-hague-summit-declaration

[25] Élysée. New UK-France Nuclear Steering Group met for the first time in Paris. París: Presidencia de la República Francesa, 18 de diciembre de 2025. Disponible en: https://www.elysee.fr/en/emmanuel-macron/2025/12/18/new-uk-france-nuclear-steering-group-met-for-the-first-time-in-paris

[26] Macron, Emmanuel. Discurso a la nación sobre la disuasión nuclear y la autonomía estratégica europea. París: Palacio del Elíseo, 5 de marzo de 2025. Disponible en: https://www.elysee.fr/en/emmanuel-macron/2025/03/05/address-to-the-french-people

[27] Yonhap News Agency. Hyundai Glovis completes delivery of K2 tanks, K9 howitzers to Poland. Seúl, 17 de noviembre de 2025. Disponible en: https://en.yna.co.kr/view/AEN20251117002500320

[28] Bundesministerium der Verteidigung (BMVg). Verteidigungshaushalt 2026-2029. Berlín: Ministerio Federal de Defensa de Alemania, 26 de noviembre de 2025. Disponible en: https://www.bmvg.de/de/aktuelles/deutschland-investiert-in-verteidigung-und-staerkt-das-buendnis-6045046