Por Humaira Ahad
A última hora del domingo, mientras la gente estaba en las mezquitas inmersa en las oraciones especiales del sagrado mes de Ramadán, la Asamblea de Expertos de Irán anunció al ayatolá Seyed Moytaba Jamenei como el tercer Líder de la Revolución Islámica, tras el martirio de su padre el ayatolá Seyed Ali Jamenei en un ataque terrorista estadounidense-israelí ocurrido el 28 de febrero en Teherán.
“Por una votación decisiva, la Asamblea de Expertos eligió al ayatolá Seyed Moytaba Hoseini Jamenei como el tercer líder del Sistema sagrado de la República Islámica de Irán”, dijo la Asamblea de Expertos —órgano responsable de elegir al Líder y supervisar sus actividades— en un comunicado.
Nacido en 1969 en la ciudad santa de Mashad, el ayatolá Moytaba Jamenei es el segundo hijo del Líder mártir, quien asumió la responsabilidad durante 37 años después del fallecimiento del fundador de la República Islámica, el Imam Jomeini (que descanse en paz).
Pasó sus años de formación en Teherán, completando su educación secundaria en la renombrada Escuela Alavi, institución conocida por formar a muchas figuras prominentes de la vida intelectual y política de la República Islámica.
Su juventud coincidió con uno de los períodos más turbulentos de la historia moderna de Irán. Con tan solo diecisiete años, durante la guerra impuesta por Irak a Irán (1980-88), se alistó como voluntario en el frente y sirvió como miembro del Batallón Habib ibn Mazaher de la 27.ª División Mohamad Rasulolá en Teherán. Esa experiencia moldeó su perspectiva y profundizó su compromiso con los ideales de la Revolución Islámica.
Después de la guerra, en 1989, se trasladó a la ciudad santa de Qom para comenzar estudios superiores en el seminario. Permaneció allí hasta principios de 1992 antes de regresar a Teherán, donde continuó su educación religiosa durante cinco años.
En 1997, se casó con Zahra Hadad Adel, quien cayó mártir en el brutal ataque estadounidense-israelí a Teherán el 28 de febrero, junto al ayatolá Seyed Ali Jamenei y varios otros miembros de su familia. La pareja tiene tres hijos: dos varones, Mohamad-Bagher y Mohamad Amin, y una niña, Fateme.
Después de su matrimonio, el ayatolá Moytaba Jamenei regresó a la ciudad santa de Qom para completar su educación en el seminario superior. Allí estudió niveles avanzados de jurisprudencia y principios de jurisprudencia con algunos de los eruditos más distinguidos del seminario de Qom.
También asistió a las conferencias de seminario de más alto nivel, en las que destacados académicos participan en razonamientos jurídicos independientes.
Según varias autoridades religiosas prominentes en Qom, el ayatolá Moytaba Jamenei se distinguió por su rigor intelectual, precisión e independencia de pensamiento.
Su trabajo académico ha contribuido a debates innovadores dentro de las ciencias de seminario tradicionales, particularmente en jurisprudencia, principios de jurisprudencia y la ciencia de la narración.
A lo largo de los años, sus conferencias en el seminario de Qom han atraído a miles de estudiantes, convirtiendo sus clases en unas de las más concurridas del seminario mundialmente famoso.
Los expertos religiosos señalan que el nuevo Líder de la Revolución Islámica posee un marco intelectual coherente y estructurado en todas las ciencias islámicas codificadas.
Su compromiso con la investigación basada en principios y su enfoque metódico se han reflejado en un creciente volumen de trabajos académicos que abordan una variedad de cuestiones religiosas y sociales.
Además de apoyar a diversos institutos jurisprudenciales revolucionarios y centros de investigación, ha ayudado de forma independiente a establecer instituciones académicas y escuelas especializadas de jurisprudencia destinadas a formar a la próxima generación de académicos.
El ayatolá Moytaba Jamenei también es conocido por mantener estrechas relaciones con las principales autoridades religiosas y prominentes eruditos de los seminarios de Qom y Mashad.
Dentro del ámbito religioso iraní, el nuevo Líder ha apoyado activamente a las instituciones académicas y jurisprudenciales destinadas a fortalecer las bases intelectuales del seminario de Qom.
A través de iniciativas educativas y programas sociales, el ayatolá Moytaba Jamenei ha fomentado el desarrollo de una generación de académicos y activistas comprometidos y socialmente conscientes.
Al mismo tiempo, ha puesto gran énfasis en la responsabilidad social y el servicio a las comunidades desfavorecidas.
Más allá de la investigación religiosa y el trabajo social, ha participado en debates sobre una amplia gama de prioridades nacionales, incluida la estabilidad económica, el desarrollo de viviendas, la modernización agrícola, el avance tecnológico y el apoyo a industrias basadas en el conocimiento y campos emergentes como la Inteligencia Artificial.
Durante el mandato de su padre como Líder de la Revolución Islámica, lo ayudó a supervisar una serie de asuntos nacionales importantes. Como uno de los asesores de su padre, participó en numerosas consultas y reuniones de trabajo con altos funcionarios de diferentes gobiernos de la República Islámica.
El ayatolá Moytaba Jamenei también ha mantenido fuertes vínculos con figuras de alto rango del eje de la Resistencia, conocidas por apoyar sus causas. Compartió una relación particularmente estrecha con Seyed Hasan Nasralá, el líder mártir del Movimiento de Resistencia Islámica del Líbano (Hezboá).
También mantuvo una relación de larga data con el reconocido comandante antiterrorista de Irán, el teniente general Qasem Soleimani, quien cayó mártir en un ataque estadounidense en 2020 en Bagdad, capital iraquí.
Sin embargo, el ayatolá Moytaba Jamenei es conocido por mantener un perfil público discreto. Evitando la publicidad personal, ha hecho hincapié en fortalecer la corriente intelectual más amplia de la Revolución Islámica, en particular el legado del Imam Jomeini y el ayatolá Seyed Ali Jamenei.
Su esfuerzo consciente por no estar asociado con ninguna corriente política particular en el país le ha ganado un tremendo respeto en toda la sociedad iraní, ganando la confianza de clérigos de alto rango, figuras políticas, académicos y el público en general.
Con décadas de formación académica, un estrecho compromiso con las instituciones gobernantes del país y conexiones de larga data dentro de los círculos religiosos, el ayatolá Moytaba Jamenei ahora asume el liderazgo de la República Islámica en un momento crucial de su historia, cuando Estados Unidos e Israel han lanzado una guerra brutal contra el país desde el 28 de febrero.
A juzgar por las declaraciones emitidas por altos funcionarios del país, así como por las Fuerzas Armadas que le han prometido su lealtad, el nuevo Líder buscará continuar y construir sobre el ilustre legado de su predecesor mártir.