Las manifestaciones sociales que tienen lugar en el país suramericano han subido el tono, al exigir la renuncia del mandatario y de algunos de sus ministros.
El Gobierno de EE.UU. rechazó este martes, a través del vicesecretario de Estado, Christopher Landau, las protestas contra el Gobierno del presidente Rodrigo Paz en Bolivia, al tiempo que acusó de estar detrás de ellas a quienes resultaron derrotados en las elecciones del pasado año. Según Washington, las acciones se habrían cometido en colusión con el "crimen organizado y el narcotráfico"."Que no haya error: aquellos que perdieron abrumadoramente en las urnas en Bolivia el año pasado están intentando derrocar al presidente Rodrigo Paz, organizando disturbios y bloqueos con el apoyo del crimen organizado y narcotraficantes", acusó el alto funcionario en un mensaje publicado en su perfil de X, sin aportar pruebas que respaldaran el señalamiento.
Landau refirió que conversó esta jornada con Paz, al que catalogó de "amigo", y le aseguró que Washington "apoya firmemente al Gobierno constitucional legítimo de Bolivia". Así, repudió lo que tachó como un "intento de sustituir el orden institucional por el dominio de la chusma".
En la víspera, la Oficina del Hemisferio Occidental del país norteamericano condenó las manifestaciones que se han sucedido en la nación suramericana desde inicios de mayo, aseguró que se trata de un intento de "desestabilizar" el gobierno de Paz y respaldó los esfuerzos de las autoridades locales por "restablecer el orden".
Crisis en ascenso
Desde hace más de dos semanas, diversos sectores populares, incluyendo a obreros, campesinos, indígenas y transportistas, se han manifestado en calles y carreteras para exigir un alza de los salarios y abastecimiento regular de combustible, como también la renuncia del dignatario.
https://actualidad.rt.com/actualidad/605656-disturbios-represion-bolivia-dejan-heridoshttps://actualidad.rt.com/actualidad/605656-disturbios-represion-bolivia-dejan-heridosEste 18 de mayo, la situación escaló, pues se añadieron choques con la Policía, exigencias de liberación de los detenidos, demandas de dimisión de una parte del gabinete de Paz y advertencias de convocar a una huelga general. Mientras, medios locales aseveraron que en las protestas participan grupos indígenas relacionados con el expresidente Evo Morales.
Además, el pasado domingo, la Policía afirmó que "hay gente que está distribuyendo" y trayendo a La Paz "artefactos explosivos", así como "elaborando armas caseras con la única intención de causar daño al personal de la Policía Boliviana […] y a los ciudadanos bolivianos".
A ese respecto, el comandante del cuerpo, Mirko Sokol, no descartó el uso de la fuerza para disolver las protestas, al apuntar que "no es proporcionalidad" que los agentes del orden se enfrenten "con un gas lacrimógeno ante un artefacto explosivo que […] puede generar heridas o muerte en cualquier ciudadano".
Dos gobiernos latinoamericanos se implican
En medio de las tensiones, el presidente colombiano, Gustavo Petro, se involucró directamente en el conflicto, al estimar que el malestar expresado en las manifestaciones no es otra cosa que una "insurrección popular" que surge en "respuesta a la soberbia geopolítica". Tras emitir esa valoración, se ofreció como mediador.
Su mensaje fue replicado por Morales y generó una respuesta airada de La Paz, que cuestionó las opiniones de Petro porque "no reflejan la buena relación entre los dos países" y constituyen un irrespeto al "principio de no injerencia en los asuntos internos de los Estados".
De su parte, el canciller argentino, Pablo Quirno, informó el pasado 15 de abril que "a solicitud del Gobierno boliviano, y en virtud de la situación que ha derivado en el desabastecimiento de alimentos y bienes esenciales en varias ciudades del vecino país, el Gobierno de la República Argentina ha decidido prestar su colaboración enviando un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina para la realización de puentes aéreos para el transporte de alimentos".
Posteriormente, Morales acusó a las autoridades de su país de usar los aviones militares argentinos para movilizar tropas destinadas a proteger la sede del gobierno. Quirno desmintió esta versión. "Es absolutamente falso y es parte de la campaña de desinformación y desestabilización que quieren instalar [contra] el Gobierno legítimamente electo por la gente en Bolivia", dijo al respecto.













