martes, 7 de abril de 2026

Derrotado en la guerra, enemigo desesperado bombardea el centenario Instituto Pasteur de Irán

EE.UU. e Israel destruyen el Instituto Pasteur de Irán, centenario centro biomédico y patrimonio nacional, en un ataque calificado de crimen de guerra.

Por: Yousef Ramazani

El 2 de abril, aviones de guerra estadounidenses e israelíes atacaron deliberadamente el Instituto Pasteur de Irán en el centro de Teherán, un centro de investigación biomédica con 105 años de historia y considerado patrimonio nacional.

En cuestión de minutos, laboratorios que habían producido vacunas salvavidas durante generaciones quedaron reducidos a escombros. Expertos legales internacionales condenaron el ataque como un crimen de guerra y un atentado contra los fundamentos de la soberanía en salud pública.

La agresión en curso de Estados Unidos e Israel contra Irán, que ya entra en su sexta semana, ha dado un giro oscuro y explícito con ataques dirigidos a centros científicos y académicos.

La guerra —sin provocación ni justificación— se ha expandido a una campaña sistemática contra la infraestructura civil del país, con especial énfasis en salud, producción farmacéutica e investigación médica.

El ataque al Instituto Pasteur, una de las instituciones de salud pública más antiguas y prestigiosas de Asia Occidental, representa una escalada significativa en esta guerra de agresión.

Según expertos, no se trata solo de un ataque a un edificio público, sino de un asalto a un siglo de logros científicos, al derecho de la nación a producir sus propios medicamentos y vacunas, y a los principios del derecho internacional humanitario que distinguen objetivos civiles de militares.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha documentado más de veinte ataques a instalaciones sanitarias iraníes desde el 1 de marzo, con numerosas víctimas.

El patrón es claro: se trata de una estrategia deliberada para desmantelar la infraestructura sanitaria de Irán, privar a su población de medicamentos esenciales y utilizar la enfermedad y el sufrimiento como arma para objetivos políticos.

 

Legado centenario del Instituto Pasteur de Irán

Fundado el 10 de agosto de 1921 mediante un acuerdo entre el gobierno iraní y el Institut Pasteur de París, tras la devastadora pandemia de influenza de 1918–1919, el instituto se convirtió en el décimo miembro de la red internacional Pasteur dedicada a combatir enfermedades infecciosas.

Durante más de un siglo, fue columna vertebral del sistema de salud pública iraní, produciendo vacunas contra viruela, cólera, tifoidea, tuberculosis, rabia y hepatitis B, y formando generaciones de científicos en bacteriología, virología, parasitología e inmunología.

Bajo la dirección de Marcel Baltazard en la década de 1950, sus investigadores demostraron que los roedores silvestres, y no las ratas, eran los reservorios naturales de la peste bubónica, cambiando la investigación epidemiológica mundial.

Su protocolo de suero-vacuna contra la rabia, desarrollado tras un ataque de lobos en un pueblo kurdo, estableció estándares globales. Su vacuna BCG contra la tuberculosis llegó a millones de niños en varios países. En 1973, fue designado centro colaborador de la OMS para investigación y control de la rabia.

En el siglo XXI, el instituto se expandió a biotecnología e ingeniería genética, produciendo vacunas recombinantes contra la hepatitis B. Durante la pandemia de COVID-19, fue el laboratorio nacional de referencia para SARS-CoV-2 y fabricó PastoCovac y PastoCovac Plus junto al Instituto Finlay de Cuba, distribuyendo unos 15 millones de dosis internamente.

Para 2024, empleaba alrededor de 1300 personas, incluyendo 300 científicos con doctorado o maestría, operaba 28 departamentos y cinco sedes, ofrecía programas de doctorado en biotecnología médica y publicaba revistas de acceso abierto de nivel internacional.

El 8 de junio de 2020, el edificio del Instituto Pasteur en el barrio Azerbaiyán de Teherán fue registrado en el Patrimonio Nacional de Irán (n.º 33248), reconociendo su valor arquitectónico e histórico.

No era solo un laboratorio, sino un museo vivo de la modernización científica iraní y símbolo de la capacidad soberana del país en salud pública, pese a intervenciones extranjeras, sanciones y ahora agresión militar directa.

Ataque estadounidense-israelí

El 2 de abril de 2026, aviones estadounidenses e israelíes ejecutaron un ataque deliberado y de precisión contra el complejo del Instituto Pasteur.

Las autoridades iraníes reportaron la destrucción de varios edificios, laboratorios y equipos críticos, paralizando la producción de vacunas, servicios de diagnóstico e investigaciones en curso.

Imágenes compartidas por autoridades, incluyendo al portavoz del Ministerio de Exteriores Esmail Baqai, mostraron destrucción extensa: muros derrumbados, equipos convertidos en metal retorcido y el emblemático edificio parcialmente reducido a escombros.

Milagrosamente, ningún empleado resultó herido, según confirmaron medios locales. Sin embargo, los daños materiales fueron masivos.

Las líneas de producción de vacunas, incluyendo hepatitis B, BCG, rabia y otros productos biológicos esenciales, suspendieron operaciones. El laboratorio de referencia nacional para detección de enfermedades infecciosas quedó inoperativo. Proyectos de investigación en biotecnología médica, microbiología molecular e inmunología, muchos de reconocimiento internacional, fueron abruptamente terminados.

Un oficial estadounidense afirmó que no había objetivos militares cerca del instituto, atribuyendo el ataque al régimen israelí. Sin embargo, expertos consideran que esto no elude la responsabilidad conjunta.

Baqai calificó el ataque como “desgarrador, cruel, despreciable y totalmente indignante”, un “asalto bárbaro a los valores humanos fundamentales” y “otro crimen de guerra en el marco de una guerra ilegal”.

 

Patrón de ataques a la salud

El ataque no fue aislado. Forma parte de una campaña sistemática de terror contra la infraestructura sanitaria iraní, que se ha intensificado durante las últimas cinco semanas.

Según la OMS, más de 20 instalaciones sanitarias han sido atacadas desde el 1 de marzo, causando múltiples muertes, incluido un trabajador de enfermedades infecciosas y un miembro de la Media Luna Roja iraní.

El 31 de marzo, ataques israelí-estadounidenses dañaron la compañía Tofiq Daru, productora de medicamentos anticáncer y cardiovasculares. El 29 de marzo, el hospital psiquiátrico Delaram Sina en Teherán sufrió daños significativos durante un ataque aéreo. El 21 de marzo, el Hospital Ali en Andimeshk resultó afectado por una explosión. El 2 de marzo, el hospital Gandhi en Teherán fue dañado por ataques a una torre de comunicaciones cercana.

El 3 de abril, un almacén de ayuda de la Media Luna Roja en Bushehr fue alcanzado por drones, destruyendo contenedores y vehículos de emergencia. Ese mismo día, un centro de plasma de la Universidad Beheshti fue atacado.

Desde el 28 de febrero, la Media Luna Roja iraní reporta 307 instalaciones de salud, médicas y de emergencia dañadas.

El patrón es deliberado: busca desmantelar la infraestructura sanitaria, privar a la población de medicamentos esenciales y crear una catástrofe humanitaria para presionar al gobierno iraní.

El presidente iraní, Masud Pezeshkian, escribió en X: “¿Qué mensaje transmite atacar hospitales, compañías farmacéuticas y el Instituto Pasteur como centro de investigación médica en Irán?”

Como médico, urgió a la OMS, Cruz Roja, Médicos Sin Fronteras y a médicos de todo el mundo a “responder a este crimen contra la humanidad”.

 

Derecho internacional y el crimen de atacar la salud

Según los Convenios de Ginebra y el derecho internacional humanitario consuetudinario, las instalaciones médicas, los centros de investigación en salud pública y los objetos civiles están protegidos frente a ataques, salvo que se utilicen con fines militares y el daño a civiles no sea excesivo en relación con la ventaja militar concreta esperada.

Los principios de distinción, proporcionalidad y precaución son fundamentales en las leyes de conflicto armado.

No se ha presentado evidencia pública creíble por parte de Estados Unidos o del régimen israelí que sugiera que el Instituto Pasteur albergara activos militares. Operó de manera transparente durante más de un siglo como institución biomédica civil, sin función militar ni valor estratégico, careciendo de justificación para ser atacado.

Destruir un centro de investigación productor de vacunas durante un conflicto armado provoca daños civiles generalizados al socavar el control de enfermedades y las cadenas de suministro farmacéutico, precisamente las consecuencias que el derecho internacional humanitario busca prevenir.

El 2 de abril de 2026, más de cien expertos en derecho internacional con base en EE.UU., incluidos profesores de Yale, Harvard y Stanford, exasesores legales del Departamento de Estado y militares retirados, advirtieron en una carta abierta que los ataques de EE. UU. y sus aliados en Irán suscitan “serias preocupaciones sobre violaciones del derecho internacional humanitario, incluidos crímenes de guerra”.

La carta señalaba ataques a infraestructura civil como hospitales, escuelas y centrales energéticas, violando la obligación de distinguir entre objetivos militares y civiles. También cuestionaba que el recurso inicial a la fuerza violó la Carta de la ONU, prohibiendo el uso de la fuerza sin defensa propia ante un ataque inminente o autorización del Consejo de Seguridad.

Organizaciones de derechos humanos y funcionarios de la ONU han reiterado que el ataque deliberado o imprudente a la infraestructura médica puede constituir un crimen de guerra bajo el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional.

El ataque al Instituto Pasteur ejemplifica una erosión más amplia de las protecciones a activos científicos y sanitarios civiles en la guerra moderna, responsabilidad directa de EE.UU. e Israel.

Culturicidio: destrucción de un patrimonio nacional

El ataque al Instituto Pasteur constituye lo que los juristas denominan “culturicidio”, la destrucción deliberada del patrimonio cultural nacional.

El edificio fue inscrito en el Registro del Patrimonio Nacional de Irán en junio de 2020, reconociendo su valor arquitectónico e histórico como símbolo de la modernización científica del país. Su destrucción no es solo un ataque físico, sino un asalto a la memoria colectiva e identidad del pueblo iraní.

Representaba un capítulo único de cooperación científica iraní-francesa y un testimonio del poder del conocimiento para trascender fronteras políticas. Sus laboratorios formaron generaciones de médicos e investigadores iraníes, muchos de los cuales lideraron iniciativas de salud pública en todo el país. Sus archivos contenían registros epidemiológicos irremplazables que abarcan desde brotes de peste en los años 40 hasta la pandemia de COVID-19.

El targeting de patrimonio cultural está prohibido por la Convención de La Haya de 1954 para la Protección de Bienes Culturales en Conflicto Armado, ratificada por EE.UU. e Israel, constituyendo así una violación adicional del derecho internacional.

Respuesta global y determinación de Irán

La respuesta internacional ha sido de consternación y condena. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, señaló que dos departamentos del instituto trabajaban estrechamente con la OMS y que la guerra “afecta la prestación de servicios de salud y la seguridad de trabajadores sanitarios, pacientes y civiles en instalaciones de salud”.

La Media Luna Roja iraní ha solicitado protección para trabajadores humanitarios, ambulancias, suministros y centros humanitarios. Sin embargo, estas preocupaciones no se han traducido en acciones: ningún gobierno occidental ha suspendido cooperación militar con EE.UU. o Israel, y no se ha convocado tribunal internacional para investigar el bombardeo.

Irán, sin embargo, ha mostrado notable resiliencia. A pesar de la destrucción de su principal instituto de investigación, las autoridades confirmaron que la producción de vacunas y sueros continuará mediante instalaciones alternativas. “Los servicios del Instituto Pasteur de Irán no han sido interrumpidos por estos ataques”, reportaron medios locales.

Esta determinación refleja el mismo espíritu que permitió al instituto sobrevivir durante un siglo de desafíos: desde la pandemia de influenza de 1918 hasta COVID-19, desde la Revolución Islámica de 1979 hasta sanciones occidentales.

 

Crimen contra la ciencia y la humanidad

El bombardeo del Instituto Pasteur de Irán el 2 de abril de 2026 será recordado como uno de los ataques más graves a la infraestructura científica civil del siglo XXI.

Es un crimen no solo contra Irán y su patrimonio, sino contra los valores universales de la ciencia, la salud pública y la dignidad humana. Durante 105 años, el instituto produjo vacunas que salvaron innumerables vidas, formó investigadores que avanzaron el conocimiento y se erigió como faro de cooperación internacional frente a enfermedades infecciosas.

En minutos, bombas estadounidenses e israelíes borraron gran parte de ese legado. Este ataque no es aislado, sino parte de una campaña sistemática contra la infraestructura sanitaria iraní, incluyendo hospitales, fábricas farmacéuticas, hospitales psiquiátricos y almacenes de la Media Luna Roja.

Es una estrategia de castigo colectivo, diseñada para infligir sufrimiento máximo y quebrar la voluntad de resistencia del pueblo iraní. Viola todos los principios del derecho internacional humanitario, desde la distinción entre objetivos civiles y militares hasta la protección del patrimonio cultural.

Mientras se retira el escombro del Instituto Pasteur y comienza la reconstrucción, el pueblo iraní no olvidará lo sucedido, y la comunidad internacional deberá responder: ¿cuántos hospitales, centros de investigación y siglos de logro científico deben ser destruidos antes de que se reconozca el bombardeo de infraestructura civil como crimen de guerra?


Texto recogido de un artículo publicado en Press TV

Encuesta: españoles ven a Trump como la mayor amenaza para la paz mundial

Los españoles consideran al presidente de EE.UU., Donald Trump, y al premier israelí, Benjamín Netanyahu, como las mayores amenazas para la paz, según una encuesta.

Una encuesta realizada por la agencia de investigación 40dB para el barómetro de abril de EL PAÍS y la Cadena SER revela datos alarmantes de rechazo al presidente estadounidense mientras los españoles consideran a Trump como la mayor amenaza para la paz mundial.

En la encuesta, el 81 % de los encuestados señaló a Trump como la mayor amenaza para la paz mundial en la actualidad. El cuestionario incluyó también al primer ministro del régimen sionista, Benjamín Netanyahu, quien se ponderó el 71,2 %.

Mayoría de españoles rechaza apoyar militarmente a EEUU e Israel en la guerra contra Irán

La encuesta también revela que, aunque la mayoría de las personas consultadas se identifica con partidos de izquierda y centro-izquierda, la derecha también muestra preocupación por las posturas guerreristas de Trump, incluida la guerra impuesta a Irán.

 

La alarma ante la escalada de tensiones se refleja claramente en los resultados, ya que más de la mitad de los encuestados advierten que la crisis con Irán podría degenerar en una guerra mundial a gran escala.

En la encuesta, que España preste apoyo militar a EE.UU. en la campaña contra Irán y priorice su relación con Washington es rechazado en porcentajes superiores al 50 %.

En proporciones de dos de cada tres encuestados o incluso más se prevé que la guerra contra Irán provoque una crisis económica mundial.

En general, el ambiente nacional en España es sombrío, y alrededor del 70 % de los encuestados admiten sentirse pesimistas sobre el futuro del planeta, al punto de que no llegan al 10 % los que esperan que sea más próspero y estable. 

El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron una campaña militar a gran escala y sin provocación contra Irán, asesinando al Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y a varios altos mandos militares, a pesar de las negociaciones indirectas entre Teherán y Washington sobre el programa nuclear pacífico iraní.

Desde el inicio del conflicto —que ha destruido muchas infraestructuras vitales, instalaciones civiles y militares de Irán y ha dejado muchas bajas civiles— España no ha cambiado su postura crítica, al calificar la agresión como “ilegal”, “injustificada” y una violación flagrante del derecho internacional”.

Madrid no solo no permitió que Estados Unidos utilizara las bases de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla) para atacar a Irán, sino que recientemente cerró “su espacio aéreo a las aeronaves estadounidenses que provengan de terceros países, como el Reino Unido o Francia, y lo atraviesen para participar en la guerra contra Irán”. 

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, no se rindió a las presiones pese a las amenazas de Donald Trump con imponer un embargo comercial al país europeo. “No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo por miedo a las represalias de alguno”, declaró en respuesta a las amenazas de Trump a principios de marzo.

tmv

La Resistencia ataca con drones bases de EEUU en Irak y Siria


Grupos de la Resistencia regionales han llevado a cabo operaciones contra bases estadounidenses en Irak y Siria en represalia por la agresión estadounidense-israelí contra Irán.

Según informaron medios de comunicación iraquíes, la base aérea de Harir, en la región semiautónoma del Kurdistán iraquí, ha sido atacada con un dron en la madrugada de este martes.

No se dispone de información inmediata sobre posibles víctimas ni sobre la magnitud de los daños. El ataque aún no ha sido reivindicado por ningún grupo.

Esto ocurre mientras la Resistencia Islámica en Irak anunció en un comunicado que había lanzado al menos 11 ataques con drones kamikaze contra bases que albergan tropas estadounidenses en Irak y en toda Asia Occidental durante las últimas 24 horas.


En un suceso relacionado, varias explosiones de gran potencia sacudieron la instalación militar estadounidense en el distrito de Qasrak, en la provincia nororiental siria de Hasaka, tras ser bombardeada por varios drones armados.

El canal de televisión iraquí NTV afirmó que el ataque había sido perpetrado por grupos de la Resistencia iraquí, sin nombrar específicamente al movimiento responsable.

Por su parte, las agencias de noticias sirias informaron que varios aviones militares estadounidenses despegaron para interceptar, sin éxito, los drones intrusos.

 

Las tensiones en la región se han disparado desde que Estados Unidos e Israel lanzaron una sangrienta ofensiva contra Irán el 28 de febrero, asesinando al Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y a varios altos mandos militares.

La agresión ha consistido en una serie de intensos ataques contra instalaciones militares y civiles en todo Irán, causando numerosas bajas y daños generalizados a la infraestructura.

En respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes han llevado a cabo oleadas de ataques con misiles y drones contra intereses estadounidenses en Asia Occidental y posiciones israelíes en los territorios ocupados.

ftm/hnb

Alcaldía del DN recibe respaldo de asociaciones de buhoneros para recuperar espacios ocupados en las avenidas Duarte y París

La Asociación de Buhoneros de la av. París, la Asociación Paseo Comercial Duarte y la Asociación de Buhoneros de la Calle París y Zonas Aledañas valoran los operativos

Operativo para recuperar espacio en las avenidas Duarte y París-

Operativo para recuperar espacio en las avenidas Duarte y París-

 (República Dominicana).- La Alcaldía del Distrito Nacional recibió el apoyo público de la Asociación de Buhoneros de la avenida París (ASOBUPA), la Asociación Paseo Comercial Duarte (ASOPACODU) y la Asociación de Buhoneros de la Calle París y Zonas Aledañas (ASOBUJOMA) en las intervenciones llevadas a cabo para recuperar espacios ocupados indebidamente en las avenidas Juan Pablo Duarte y París.

En documentos de prensa despachados por las tres asociaciones, se expresa de manera clara el respaldo a los operativos que ha venido desarrollando la Dirección de Defensoría y Uso de Espacios Públicos (DUEP), para recuperar espacios en estas vías que han sido ocupados de manera irregular por vendedores informales.
En el caso de la Asociación de Buhoneros de la avenida París, representada por su presidenta Martina Pimentel, puntualizó a través de un comunicado que “manifiesta su respaldo a las acciones que lleva a cabo la Alcaldía del Distrito Nacional, mediante la Dirección de Defensoría del Espacio Público, dirigidas a ordenar y recuperar zonas que por años han sido utilizadas de forma indebida”.
En ese sentido, el gremio consideró que estas intervenciones resultan necesarias para corregir distorsiones que han afectado la circulación, la seguridad y la convivencia en un eje comercial tan importante. “Valoramos que se esté trabajando para establecer reglas más claras y un uso adecuado del espacio común, en beneficio de todos”.
La Asociación de Buhoneros del Paseo Comercial Duarte, dirigida por su presidenta Faustina Díaz, describió como oportunas estas intervenciones que procuran establecer condiciones más equitativas, seguras y sostenibles para todos los actores que conviven en este entorno.
“Resaltamos el liderazgo, la decisión y la constancia de la alcaldesa Carolina Mejía en la implementación de estas acciones, enfocadas en recuperar el espacio común y mejorar la dinámica urbana”, añade el comunicado.
Víctor Manuel Velázquez, presidente de la Asociación de Buhoneros de la Calle París y Zonas Aledañas (ASOBUJOMA), precisó el espaldarazo que ofrecen a estas intervenciones para establecer reglas claras en el uso del espacio común en vías tan importantes como las antes mencionadas, promoviendo así una ciudad más organizada.
“Como gremio, expresamos nuestra disposición de integrarnos a este proceso, promoviendo el cumplimiento de las disposiciones y la organización de nuestras actividades”, apunta la comunicación.
El director de Espacios Públicos, teniente coronel José Aníbal Sanz, manifestó que todas las ocupaciones intervenidas eran de comercios irregulares, tales como vendedores informales y bancas ilegales que afectaban las avenidas y las aceras. Además, indicó que en su gran mayoría estas ocupaciones eran operadas por extranjeros en condición migratoria irregular.
Estas iniciativas se inscriben dentro del compromiso que impulsa la alcaldesa Carolina Mejía para recuperar el espacio público y devolverlo transformado para el disfrute de los ciudadanos en la capital dominicana.

Candidato a la Subdirección Académica de la UASD Recinto Barahona, llama a la reflexión y la prudencia en esta Semana Santa Recibidos


 BARAHONA: El Maestro Ramón Alberto López Ynoa, candidato a  Subdirector Académico para el periodo 2026-2030 en la UASD Recinto Barahona, envió un mensaje de unidad y exhortación preventiva a toda la familia universitaria y a la sociedad de la Región Enriquillo con motivo de la Semana Mayor.


López Ynoa manifestó que este tiempo de asueto debe ser aprovechado para el fortalecimiento de los valores y la convivencia armoniosa. "Que esta Semana Santa nos inspire a la reflexión y nos acerque a la paz y la renovación espiritual que tanto necesitamos como sociedad", expresó el académico y líder universitario.

Orientación y prevención ciudadana

Consciente del flujo masivo de vacacionistas hacia las costas y ríos de la provincia de Barahona, el candidato hizo un llamado enérgico a la prudencia y al respeto por la vida, ofreciendo las siguientes orientaciones para los ciudadanos:

 Responsabilidad al volante: Instó a los conductores a respetar las señales de tránsito y los límites de velocidad, recordando que lo más valioso es el reencuentro seguro con los seres queridos.

Colaboración con los organismos de socorro: Exhortó a la población a seguir las directrices del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), la Defensa Civil y la Cruz Roja, respetando las banderas de señalización en playas y balnearios.

Compromiso con el entorno: Hizo un llamado especial a los universitarios y visitantes a proteger los recursos naturales de la región, evitando dejar desechos sólidos en las fuentes acuíferas y espacios públicos.

"Como académicos comprometidos con el bienestar de Barahona, nuestra prioridad debe ser la preservación de la vida y la integridad de cada familia. Deseamos que este periodo de renovación espiritual nos encuentre con energías renovadas para continuar impulsando la excelencia académica en nuestro recinto", puntualizó López Ynoa.

Desde su proyecto hacia la Subdirección Académica, el Maestro Ramón Alberto reafirma su visión de una gestión cercana, institucional y enfocada en el desarrollo integral de la comunidad uasdiana.

Las “travesuras” de Víctor Mañaná y Wellington Carpio

 Roberto Valenzuela


Ahora que todo ha cambiado con la revolución de las redes sociales, y que el periodismo tradicional ya no es el mismo, hay que hablar de los buenos reporteros. ¡Sí, de aquellos! De los que, en las décadas de los 80 y 90, y hasta bien entrados los 2000, llevaron sobre sus hombros este difícil oficio.

Son muchos buenos o buenísimos —es imposible mencionarlos a todos—, pero siempre he mostrado una especial simpatía hacia dos reporteros que, a mi juicio, el Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) debería reconocer. ¡Y ahora que están en vida y con salud! No debemos esperar a que enfermen o mueran para lamentarnos luego en un cementerio o al enterarnos de su fallecimiento. ¡No! Tampoco cuando, al preguntar por ellos, descubramos que ya no están en el mundo de los vivos.

Estos compañeros no solo se destacaron por su profesionalidad, sino también por el cariño y la simpatía que siempre generaron entre colegas. Eran —y siguen siendo— buena gente. ¡Gente de verdad! Siempre de buen humor, incluso en los momentos más difíciles y de mayor presión.

Porque el día a día de un reportero no es fácil. ¡Para nada! En medio de ruedas de prensa, reuniones interminables y crisis políticas que sacudían nuestra amada nación, ellos estaban ahí: haciendo cuentos, soltando chistes, aligerando la carga. Y nosotros, inevitablemente, terminábamos a su alrededor.

Me refiero a Wellington Carpio y Víctor Mañaná.

Ambos conservan —todavía hoy— un muchacho por dentro. Aunque adultos responsables, tienen el alma noble de niños juguetones. Siempre “salen con una muchachá”, como diríamos en los barrios.

La frase “lapidaria” de Víctor Mañaná era inconfundible:
“¡Ayúdenme, que esto da vuelta!”
Y eso, claro, cuando trabajando en medios como El Caribe, El Siglo o Listín Diario, se daba una escapadita… ¡y llegaba tarde a la fuente!

A propósito, hace unos días conversaba con el buen amigo y buen periodista Camilo Javier sobre la influencia de Víctor y sus sólidas relaciones en fuentes clave: Fuerzas Armadas, Policía Nacional y el Palacio de la Presidencia. Coincidimos en algo: Mañaná no solo informaba, ¡formaba! Se convertía en tutor y protector de los reporteros novatos.

Pero hay más. Tiene un “récord” no escrito: cuando un periodista —novato o veterano— enfrentaba un problema, ya fuera policial o de cualquier índole, incluso en la madrugada… ¡ahí estaba Víctor! Defendiendo a gente que apenas conocía o ayudando a familiares de colegas. ¡Así, sin preguntar mucho!

Sobre Wellington Carpio, lo vi recientemente y le hice un pedido directo:
“¡Tienes que escribir un libro!”

Porque Wellington no solo es un gran periodista; es, probablemente, uno de los reporteros mejor informados del país. Maneja tanto lo que se puede saber… como lo que no se puede contar.

Ha sido testigo de soluciones a grandes crisis políticas, de momentos decisivos en la historia reciente de nuestro país. ¡De esos que no salen en los libros! Ha estado cerca de negociaciones delicadas, amarres políticos, acuerdos tras bastidores entre presidentes, empresarios, sindicalistas y miembros de la jerarquía católica.

Y, además, posee una memoria fotográfica envidiable. Es detallista, agudo y, sobre todo, un cronista excepcional.

¡Un libro suyo sería un legado invaluable! Aportaría enormemente a las nuevas generaciones de reporteros y a todos aquellos que sueñan con entrar en este oficio.

Porque historias como estas… ¡no se pueden perder! 

lunes, 6 de abril de 2026

Trump busca desviar la atención tras varios fracasos en Irán

  • Aeronave militar estadounidense derribada en la provincia de Isfahán, en el centro de Irán.

 El presidente de EE.UU., Donald Trump, con sus tuits amenazantes, busca desviar la atención tras varios fracasos y retrocesos, ha afirmado una fuente informada.

“Tras varios fracasos y repliegues, y especialmente después de la derrota histórica de hoy en Isfahán, Trump intenta, mediante tuits amenazantes, desviar la atención de este día extraordinariamente histórico”, ha indicado este domingo la fuente a la agencia iraní de noticias Tasnim en reacción a las recientes amenazas de Trump sobre atacar plantass eléctricas y puentes en Irán.

 “Si Trump lleva a la práctica estas amenazas y profundiza su locura, no hará sino hacer su derrota más estrepitosa. Y debe saber que, en ese caso, además de incendiar todos los intereses de Estados Unidos en la región, es probable que las consecuencias de la guerra se extiendan incluso al territorio estadounidense”, ha advertido.

La fuente ha subrayado que esto no significa el lanzamiento de misiles contra Estados Unidos, y puso de manifiesto que Trump ya había mentido al respecto antes de la guerra y continúa haciéndolo ahora. Sin embargo, advirtió que Trump verá cómo, desde el interior de Estados Unidos, se producirán fuertes convulsiones.

Asimismo, ha precisado que, tal como Trump cometió un grave error de cálculo al iniciar la guerra, también se equivoca seriamente al estimar una escalada del conflicto, lo que solo agravará su derrota.

Finalmente, ha recalcado que Irán está preparado para intensificar las tensiones hasta cualquier nivel.

Trump renovó esta misma jornada su amenaza de desatar el “infierno” sobre Irán si continúa manteniendo cerrado el estrecho de Ormuz, afirmando que Estados Unidos destruirá las centrales eléctricas y los puentes del país.

El mandatario estadounidense escribió que el martes sería el día de ataques contra plantas eléctricas y puentes en todo Irán, los cuales, según dijo, quedarían “resueltos de una sola vez”.

Irán ha intensificado sus restricciones al tránsito de buques por el estrecho de Ormuz en medio de la actual guerra entre Estados Unidos e Israel contra el país.

Las autoridades iraníes han indicado que esta arteria energética vital para el mundo —por la que transitaba cerca de una quinta parte del petróleo global antes del conflicto— permanece abierta para todos, excepto para los barcos vinculados a Estados Unidos, Israel y sus aliados.

Estas restricciones han provocado un aumento significativo de los precios globales de la energía y de las materias primas, y los expertos advierten que el impacto podría alcanzar niveles históricos si la confrontación continúa.

hnb