Dicha condición no se mencionó cuando se anunció el acuerdo.

El histórico acuerdo nuclear entre Estados Unidos y Arabia Saudí solo se llevará a cabo si Riad se adhiere a los Acuerdos de Abraham y establece relaciones diplomáticas con Israel, según anunció la Casa Blanca el jueves. El acuerdo contempla el uso de tecnología y experiencia estadounidenses para ayudar al Reino a desarrollar un programa civil de energía nuclear.
Esta aclaración supuso un cambio significativo respecto al anuncio del miércoles, que no mencionaba públicamente que el acuerdo estuviera vinculado a la normalización de las relaciones entre Arabia Saudí e Israel. Riad ha insistido repetidamente en que no reconocerá a Israel sin avances hacia la creación de un Estado palestino.
“Este acuerdo está supeditado a esta condición, al menos para el presidente, así que seguiremos hablando con nuestros homólogos saudíes para finalizar el acuerdo y esperamos que se unan a los Acuerdos de Abraham muy pronto”, dijo a los periodistas la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
Los Acuerdos de Abraham son una serie de acuerdos mediados por Estados Unidos, lanzados durante el primer mandato del presidente Donald Trump, que establecieron relaciones diplomáticas entre Israel y principalmente estados árabes. Entre los signatarios actuales se encuentran Israel, los Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Marruecos y Sudán.
Según el acuerdo, Arabia Saudí construiría reactores nucleares utilizando tecnología estadounidense como parte de su programa energético civil previsto. Sin embargo, al parecer, el acuerdo no exige que Riad adopte el Protocolo Adicional del Organismo Internacional de Energía Atómica, que permite inspecciones más exhaustivas para detectar actividades nucleares no declaradas.
Esta omisión ha generado preocupación entre expertos en no proliferación y legisladores en Washington, quienes advierten que podría permitir a Arabia Saudita enriquecer uranio, una capacidad que eventualmente podría utilizarse para producir armas nucleares y potencialmente desencadenar una carrera armamentística regional. El príncipe heredero Mohammed bin Salman declaró anteriormente que Arabia Saudita buscaría armas nucleares si Irán las adquiriera.
El acuerdo, que se espera sirva de base para un programa de energía nuclear multimillonario en el que participan empresas estadounidenses, aún debe ser revisado por el Congreso antes de que pueda entrar en vigor.


