miércoles, 15 de abril de 2026

EEUU confirma pérdida de dron de $240 millones en guerra con Irán

  • Un avanzado dron MQ-4C Triton de EE.UU.

EE.UU. ha confirmado la pérdida de un dron MQ-4C Triton durante una misión de espionaje en el Golfo Pérsico, lo que eleva el costo descomunal de la guerra para Washington.

La avanzada aeronave de gran altitud, valorada en 238 millones de dólares, se estrelló el 9 de abril, cuando se desapareció de los sistemas de rastreo mientras realizaba un vuelo de vigilancia sobre el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, con rumbo a Irán, según un informe del Comando de Seguridad Naval de la Armada de Estados Unidos publicado el martes.

La Armada clasificó el incidente como un “accidente de Clase Aˮ, una designación reservada para incidentes que resultan en daños materiales superiores a 2 millones de dólares o la pérdida total de la aeronave.

Según el documento, la aeronave “se estrellóˮ en una zona no revelada, sin que se registraran víctimas humanas. No obstante, no se esclarecieron las causas del incidente.

La caída del MQ-4C Triton, que constituye uno de los sistemas de inteligencia más avanzados del arsenal estadounidense, tuvo lugar en un periodo de alta sensibilidad regional y en medio de un frágil alto el fuego con Irán, alcanzado el 7 de abril.

El informó no dio más detalles sobre si las autoridades habían recuperado los restos del aparato. En caso de que un adversario lograra recuperar algunos de estos componentes relativamente intactos, eso supondría una importante pérdida de información sensible para EE.UU.

La caída de este costoso dron estadounidense aumenta enormemente los costos de la guerra impuesta a Irán por Washington y el régimen de Israel desde finales de febrero, durante la cual la red integrada de defensa aérea iraní logró derribar cientos de drones, entre ellos al menos 24 avanzados drones MQ-9 Reaper —solo éste último representa una pérdida de aproximadamente 720 millones de dólares—.

A estas pérdidas militares se suman también el derribo de varias aeronaves militares avanzadas de EE.UU., entre ellas cazas F-15, A-10 y C-130 y los daños infligidos a activos estratégicos estadounidenses desplegados en las bases en algunos países de la zona durante ataques iraníes de represalia.

Lo que comenzó el 28 de febrero con una declaración del presidente de EE.UU., Donald Trump, acerca de que podría “terminarlo en dos o tres díasˮ parece haberse convertido en una guerra de desgaste, en la que Teherán intenta agotar a Washington asestándole constantes pérdidas militares y económicas.

ftm

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