El canciller de Irán, Abás Araqchi, advirtió de las peligrosas consecuencias de las acciones provocadoras de EE.UU. en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz.
En una conversación telefónica con el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, el máximo diplomático iraní lanzó el lunes una severa advertencia sobre las consecuencias de las provocaciones de EE.UU. en medio de la escalada de la agresión estadounidense.
Araqchi hizo hincapié en que tales movimientos imprudentes ponen en peligro la paz y la seguridad no solo en la región, sino en todo el mundo.
Tras las recientes amenazas del presidente del país norteamericano, Donald Trump, de imponer un bloqueo naval a Irán, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) declaró que impondría un bloqueo en el mar de Omán y el mar Arábigo al este del estrecho de Ormuz, a partir de las 17:30 hora de Teherán del lunes.
El comunicado indicaba que la medida abarcaría todo el tráfico marítimo, independientemente de su pabellón.
Irán ha rechazado categóricamente cualquier intento ilegítimo de Estados Unidos de interferir en sus aguas soberanas.
Las FF.AA. de Irán advirtieron de que cualquier amenaza a los puertos del país desencadenaría una respuesta regional más amplia, declarando que ningún puerto en el Golfo Pérsico o el mar de Omán permanecería seguro si los puertos iraníes fueran atacados.
El portavoz del Cuartel General Central Jatam al-Anbiya, el teniente coronel Ebrahim Zolfaqari, declaró el lunes que garantizar la seguridad en esos dos cuerpos de agua estratégicos es un asunto colectivo, e hizo hincapié en que dicha seguridad debe aplicarse a todas las partes o a ninguna.
En la conversación telefónica con Araqchi, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, reafirmó la posición de principios de Moscú, condenando enérgicamente la agresión militar estadounidense y sionista contra Irán.
Lavrov instó a Washington a demostrar seriedad en el avance del proceso diplomático para restablecer la paz y la seguridad en la región.
Ambos ministros de Asuntos Exteriores subrayaron la necesidad de mantener las consultas bilaterales y multilaterales y de utilizar plenamente las capacidades diplomáticas para establecer una paz y una estabilidad duraderas en la región.
Irán ha afirmado reiteradamente que el estrecho de Ormuz debe permanecer abierto a la navegación pacífica, al tiempo que defiende con firmeza sus derechos legítimos contra cualquier aventura militar extranjera ilegal.
Teherán ha dejado claro que cualquier intento de perturbar la libertad de navegación o imponer bloqueos ilegales recibirá una respuesta firme y decisiva por parte de la República Islámica.
La agresión ilegal estadounidense-israelí contra Irán comenzó el 28 de febrero con ataques aéreos que asesinaron a altos funcionarios y comandantes iraníes.
La respuesta decisiva de Irán en el marco de la operación Promesa Verdadera 4 incluyó operaciones diarias con misiles y drones dirigidas a objetivos en los territorios ocupados por Israel, así como a bases y activos militares estadounidenses en toda la región.
Irán también bloqueó el estrecho de Ormuz a los buques petroleros y gaseros afiliados a los adversarios y a aquellos que cooperan con ellos, con el fin de mantener la seguridad en esta vía marítima estratégica.
El 8 de abril, Estados Unidos aceptó formalmente la propuesta iraní de 10 puntos como base para un alto el fuego permanente.
El 12 de abril, y debido en gran parte a las exigencias excesivas planteadas por la parte estadounidense, las delegaciones iraní y estadounidense no lograron llegar a un acuerdo tras más de 20 horas de negociaciones en la capital paquistaní de Islamabad.
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