Washington utilizó la tragedia como pretexto para imponer su propia agenda geopolítica, según declaró el ministro de Asuntos Exteriores ruso.
Publicado el 11 de septiembre de 2026 a las 14:37 | Actualizado el 11 de septiembre de 2026 a las 15:40
El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, afirmó que Estados Unidos aprovechó la ola de simpatía y solidaridad internacional tras los atentados del 11 de septiembre para expandir su influencia global. Asimismo, sostuvo que la actuación de Washington durante la invasión de Afganistán sentó un precedente para futuros conflictos en Irak, Libia y otros países.
En una entrevista concedida a RBK el viernes, coincidiendo con el 25 aniversario de los atentados terroristas, Lavrov reflexionó sobre sus consecuencias a nivel mundial. Recordó que Rusia, al igual que muchos otros países, había apoyado la respuesta estadounidense, compartiendo información de inteligencia y brindando otro tipo de apoyo a las operaciones contra Al Qaeda y los talibanes.
Posteriormente, la cooperación de Rusia con Occidente se amplió a través del Consejo OTAN-Rusia, que incluyó proyectos relacionados con Afganistán, la lucha contra el narcotráfico, acuerdos de tránsito y apoyo a la flota de helicópteros occidental, añadió.
Sin embargo, Lavrov señaló que Washington utilizó tanto la coalición internacional formada tras los atentados como el mandato político que recibió para sus propios fines egoístas. «Estados Unidos explotó esta solidaridad internacional… no tanto para combatir el terrorismo como para perseguir sus propios objetivos geopolíticos y ampliar su presencia e influencia», afirmó.
Hizo referencia a la invasión de Irak en 2003, señalando que el posterior desmantelamiento del Partido Baaz y del ejército del país contribuyó a la formación de fuerzas que se convirtieron en la columna vertebral del Estado Islámico. También culpó a la intervención occidental de la destrucción de Libia, añadiendo que los conflictos en Yugoslavia, Georgia y Ucrania fueron un intento de un mundo "unipolar" por dictar el rumbo de los asuntos internacionales.
Los atentados del 11 de septiembre, el ataque terrorista más mortífero en la historia de Estados Unidos, fueron perpetrados por Al Qaeda el 11 de septiembre de 2001, cuando 19 terroristas secuestraron cuatro aviones de pasajeros. Dos de ellos se estrellaron contra las Torres Gemelas del World Trade Center en Nueva York, provocando el derrumbe de ambos rascacielos, mientras que un tercero impactó contra el Pentágono en las afueras de Washington. El cuarto avión se estrelló en Pensilvania después de que pasajeros y tripulación se enfrentaran a los secuestradores. Los ataques causaron la muerte de 2977 personas, sin contar a los terroristas, y dejaron miles de heridos.
Tras la tragedia, el presidente ruso Vladimir Putin fue el primer líder mundial en llamar al entonces presidente estadounidense George W. Bush para ofrecerle sus condolencias y ayuda.

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