La medida, que rige desde el 17 hasta el 30 de septiembre, busca desarticular estructuras delictivas en Guayas, Manabí, Los Ríos y El Oro.

Ecuador atraviesa el segundo período más violento de su historia reciente durante 2026, con un registro de 4.882 homicidios intencionales entre enero y julio. Foto: EFE.
Este viernes 11 de septiembre el Gobierno de Ecuador decretó un toque de queda nocturno en las provincias de Guayas, Manabí, Los Ríos y El Oro, vigente desde el 17 hasta el 30 de septiembre. La restricción, anunciada por el ministro del Interior, John Reimberg, limita la circulación entre las 00:00 y las 05:00 como parte de una estrategia para desarticular estructuras del crimen organizado.
La decisión fue ratificada tras una reunión entre el presidente Daniel Noboa y el Consejo de Seguridad Pública y del Estado (Cosepe), con el objetivo de coordinar acciones operativas entre la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas en los focos de mayor índice delictivo del litoral ecuatoriano, aunque este enfoque no toma en cuenta el fracaso de la administración ecuatoriana en la contención de la violencia con medidas de este tipo.
El Ministerio del Interior detalló las condiciones de cumplimiento y los sectores exentos de la restricción. No se emitirán salvoconductos para la circulación general en el horario estipulado.
Únicamente podrán desplazarse personal médico y sanitario, equipos de primera respuesta ante emergencias, fiscales y abogados acreditados para audiencias de flagrancia, explicó.
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Además, los periodistas y trabajadores de medios podrán realizar coberturas si están debidamente identificados y acompañados por las fuerzas de seguridad, medida que es criticada por gremios de prensa como un intento de coacción al trabajo reporteril.
La restricción nocturna es la segunda aplicada en dichas jurisdicciones en lo que va del año, tras una medida similar ejecutada en abril.
Pese a la declaración de «conflicto armado interno» en enero de 2024 y la emisión de más de 30 estados de excepción, los registros oficiales contabilizan cerca de 5.000 homicidios intencionales entre enero y julio.
Informes recientes de organizaciones de derechos humanos alertan sobre el deterioro del entorno democrático y advierten sobre dinámicas de criminalización de la sociedad civil vinculadas a la intensificación de las tareas de seguridad militarizada en el país.
Récord de menores detenidos
Las aprehensiones de menores de edad vinculados a hechos delictivos alcanzaron en Ecuador su nivel más alto de los últimos ocho años. De acuerdo con cifras del Ministerio del Interior, entre enero y julio de 2026 se contabilizaron 1.982 detenciones de adolescentes, lo que representa un promedio diario de más de nueve arrestos en todo el territorio nacional.
El indicador refleja un incremento del 22.4 % en comparación con el mismo periodo de 2025, cuando se reportaron 1.619 casos. El alza es aún más pronunciada al contrastarla con años anteriores: un incremento del 44.5 % frente a 2024, un 39.8 % respecto a 2023 y un 64.8 % en relación con 2022.
Incluso supera en un 4.6 % el registro de 2019 (1.894 casos), consolidando a 2026 como el año con la mayor incidencia de minoría de edad procesada por delitos desde que se llevan registros comparables.
El deterioro de los indicadores coincide con la recurrencia de episodios violentos donde los adolescentes figuran tanto como víctimas como victimarios. Un caso reciente ocurrió el pasado lunes 7 de septiembre en la cooperativa Esmeraldas Libre, al sur de Guayaquil, donde un joven de 17 años fue asesinado a tiros por sujetos que se desplazaban en una tricimoto.
Autor: teleSUR - er - JML
Fuente: Agencias
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