sábado, 3 de octubre de 2026

Irán: EEUU debe rendir cuentas por crímenes y daños causados en Irak

  • Un convoy militar estadounidense que transporta equipo y personal sale de una base aérea militar cerca del Aeropuerto Internacional de Bagdad, capital de Irak.

 Irán ha aseverado que EE.UU. debe rendir cuentas por sus crímenes y los daños infligidos al pueblo de Irak y a otras naciones durante la ocupación del país árabe.

En un comunicado emitido este sábado sobre la retirada de las fuerzas de ocupación estadounidenses de Irak, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán ha felicitado al pueblo y al Gobierno de Irak por la salida de las tropas extranjeras tras dos décadas de desastrosa presencia militar en ese país, ha considerado este hecho como un paso sumamente importante y esencial para consolidar la soberanía nacional, la integridad territorial y la independencia de Irak.

Ha denunciado que la tragedia de los 23 años de presencia militar de Estados Unidos y sus aliados en Irak —que se desencadenó tras la invasión militar estadounidense del 20 de marzo de 2003, lanzada bajo el falso pretexto de contrarrestar las ‘armas de destrucción masiva’— ha tenido consecuencias irreparables para Irak y toda la región.

Al respecto, ha destacado la muerte de más de un millón de iraquíes, entre ellos decenas de miles de mujeres y niños inocentes; los daños materiales por valor de cientos de miles de millones de dólares a la infraestructura física, de seguridad y gubernamental de Irak; la destrucción ambiental; los crímenes de guerra atroces como la tortura de hombres y mujeres iraquíes en la prisión de Abu Ghraib; y el fomento de un entorno propicio para el terrorismo takfirí y Daesh en Irak y la región circundante.

La Cancillería iraní ha elogiado la resistencia y la firmeza del pueblo iraquí contra la ocupación, el terrorismo y el sectarismo, y tras destacar la necesidad de respetar la soberanía nacional y la integridad territorial de Irak, ha denunciado que la presencia militar de Estados Unidos y sus aliados en la región no ha producido más que la promoción de la violencia, la inseguridad, la división y el terrorismo.

 

“Al tiempo que honra la memoria de cientos de miles de mártires que sacrificaron sus vidas en la lucha contra la ocupación y el terrorismo, en particular los mártires Abu Mahdi al-Muhandis y hach Qasem Soleimani, el Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Islámica de Irán subraya la necesidad de que el gobierno de Estados Unidos rinda cuentas por los crímenes cometidos y los daños infligidos al pueblo de Irak y otras naciones durante el período de ocupación”, ha reclamado.

Tras 23 años de presencia militar, el pasado 30 de septiembre todas las fuerzas lideradas por Estados Unidos abandonaron Irak, en lo que Bagdad calificó como la “culminación de la soberanía nacional”.

La presencia militar estadounidense en Irak se remonta a la invasión del país en 2003, que derrocó al gobierno de Sadam Husein.

La invasión estadounidense se produjo como resultado de la llamada “guerra contra el terror”, una política diseñada por la administración del expresidente Goerge Bush para combatir un enemigo definido de manera tan vaga como el propio término “terrorismo”. Un conflicto sin fronteras ni límites temporales que, en lugar de señalar un adversario concreto, planteó la guerra, en el discurso de Bush, en términos civilizacionales, convirtiéndola en una lucha existencial entre el “bien” y el “mal”, y que tuvo como consecuencia la sedimentación, en la práctica diaria gubernamental, de todas las categorías surgidas entonces.

msm

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