domingo, 3 de mayo de 2026

CGRI de Irán: Margen de maniobra de EEUU para decidir se ha reducido

 

  • El presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

La Organización de Inteligencia de CGRI de Irán ha subrayado que “el margen de maniobra de Estados Unidos para la toma de decisiones se ha reducido”.

Mediante una nota publicada este domingo, la Organización de Inteligencia del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán ha destacado la presión que experimenta el presidente estadounidense, Donald Trump, por la agresión no provocada que lanzó el 28 de febrero contra la República Islámica y las graves secuelas que tenía.

“Plazo límite de Irán contra el asedio al Pentágono, cambio de tono de China, Rusia y Europa hacia Washington, carta pasiva de Trump al Congreso, aceptación de las condiciones de negociación de Irán, todo tiene un solo significado: Trump debe elegir entre una operación imposible o un mal acuerdo con la República Islámica de Irán”, ha destacado

 

Estados Unidos, junto a Israel, atacó a Irán el 28 de febrero, en medio de negociaciones entre Teherán y Washington, sobre el caso nuclear iraní.

Tras cuarenta días de enfrentamientos, alcanzaron una tregua de dos semanas el pasado 8 de abril, la cual fue prorrogada indefinidamente por Trump para negociaciones que no progresaron por las demandas excesivas y el bloqueo naval impuesto a puertos iraníes por parte de EE.UU.

Teherán ha dejado claro que, si bien mantiene su compromiso con la diplomacia, no negociará mientras exista el cerco u otra amenaza.

ght/msm

¿Por qué petróleo de esquisto de EEUU no estabiliza el mercado tras cierre de Ormuz?

En las últimas dos décadas, el auge del petróleo de esquisto (shale) en Estados Unidos ha sido presentado con frecuencia como un cambio estructural capaz de transformar las dinámicas de poder en los mercados energéticos globales, generalmente descrito como una respuesta ágil y dinámica a las disrupciones originadas en otros contextos geográficos.

Por Mohammad Molaei

Esta narrativa ha sido particularmente prominente en los debates sobre el cierre del Estrecho de Ormuz, un punto crítico del transporte marítimo por el que transita diariamente cerca de una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial, y que permanece cerrado en medio de la piratería y el bandidaje de Estados Unidos.

En tales escenarios, el petróleo de esquisto suele describirse como una especie de capacidad de respaldo que puede desplegarse rápidamente para ayudar a estabilizar los mercados.

Sin embargo, un examen más detallado y técnico de la dinámica de producción, las estructuras de costos, las limitaciones geológicas y las realidades de infraestructura revela que esta caracterización no resiste un análisis riguroso cuando se evalúa la magnitud y la rapidez de una respuesta ante un shock de suministro relacionado con el Estrecho de Ormuz.

La diferencia fundamental entre el petróleo de esquisto y la producción convencional radica tanto en el tipo de yacimiento como en el método de extracción.

Los campos petroleros convencionales —en particular los ubicados en regiones estratégicas como el Golfo Pérsico— se benefician de reservorios de alta permeabilidad, soporte natural de presión y bajos costos de extracción, lo que permite una producción prolongada con una reinversión mínima.

En contraste, el petróleo de esquisto se extrae de reservorios de baja permeabilidad mediante perforación horizontal y fracturación hidráulica, un proceso que no solo es tecnológicamente complejo, sino también costoso.

Ciclos productivos cortos y altas tasas de declive

Los pozos individuales de esquisto tienen ciclos productivos relativamente cortos y presentan pronunciadas tasas de declive, perdiendo la mayoría entre un 60 % y un 70 % de su capacidad de producción durante el primer año.

Este perfil de declive genera una dependencia estructural de la perforación continua: los niveles de producción no se sostienen de manera natural, sino que deben mantenerse mediante una inversión constante de capital y condiciones de mercado favorables.

Esta dependencia estructural se traduce en un umbral de rentabilidad relativamente alto en comparación con la producción convencional. Aunque las cifras específicas varían según la cuenca y el operador, la mayoría de los proyectos de esquisto requieren precios del petróleo entre 60 y 70 dólares por barril para que la perforación sea económicamente viable, mientras que algunos proyectos marginales necesitan 75 dólares o más.

Esto resulta especialmente significativo en la etapa actual del desarrollo del shale, ya que muchos de los “puntos dulces” más productivos han sido ampliamente agotados.

Como consecuencia, los operadores se ven cada vez más obligados a perforar en áreas menos favorables, que ofrecen una menor productividad por pozo y mayores costos por barril. En consecuencia, el costo marginal de la nueva producción de esquisto no está disminuyendo; en muchos casos, está aumentando, lo que socava la suposición de que el shale puede expandirse de manera continua y rentable únicamente en respuesta a las señales de precios.

El problema de la escalabilidad

La cuestión de la escalabilidad se vuelve aún más apremiante cuando se considera la magnitud de las posibles disrupciones en el Estrecho de Ormuz. Los aproximadamente 20 millones de barriles diarios que transitan por este punto crítico constituyen un componente sistémico del suministro global.

Cualquier interrupción —incluso una parcial, del orden de entre 5 y 10 millones de barriles diarios— desencadenaría un desequilibrio inmediato y severo en el mercado. En comparación, la producción de shale en Estados Unidos cuenta con una capacidad de crecimiento incremental limitada debido a los calendarios operativos y a la necesidad constante de nuevas perforaciones.

En condiciones ideales, la producción de shale puede incrementarse en varios cientos de miles de barriles diarios en cuestión de meses y, en circunstancias excepcionales, podría alcanzar hasta un millón de barriles diarios en el plazo de un año.

Sin embargo, estas cifras siguen estando muy por debajo de lo necesario para contrarrestar un shock de suministro grande y repentino originado en el Estrecho de Ormuz. La desproporción entre la velocidad y la escala de la posible respuesta del shale y la gravedad de una interrupción plausible constituye, por tanto, un cuello de botella crítico.

Factores logísticos

Además, el shale no solo está limitado por su capacidad de producción, sino también por factores logísticos, lo que reduce aún más su viabilidad como estabilizador global. El traslado del crudo desde los centros de producción hasta los puntos de exportación requiere una extensa red de oleoductos, instalaciones de almacenamiento e infraestructura portuaria, todos ellos sujetos a limitaciones de capacidad.

Aunque Estados Unidos ha incrementado significativamente su capacidad de exportación en los últimos años —especialmente con el desarrollo de terminales en la costa del Golfo Pérsico—, el sistema no está diseñado para absorber un aumento instantáneo de la producción.

Cualquier intento de incrementar rápidamente las exportaciones probablemente se vería obstaculizado por cuellos de botella en la capacidad de oleoductos y terminales, así como por la disponibilidad de buques petroleros. Además, una interrupción en el Estrecho de Ormuz probablemente tendría implicaciones más amplias para el transporte marítimo global, incluyendo el aumento de las primas de seguros, desvíos de rutas y congestión en vías marítimas alternativas, ninguno de los cuales facilitaría la redistribución del suministro, incluso si hubiera barriles adicionales disponibles.

Retraso temporal en la producción

Otra limitación crítica es el desfase temporal inherente a la producción de shale. A diferencia de la capacidad excedentaria tradicional, que puede activarse con relativa rapidez, el shale requiere una secuencia de etapas —arrendamiento, perforación, finalización y conexión a la infraestructura— antes de que la nueva producción pueda entrar en funcionamiento.

Incluso en las condiciones operativas más eficientes, este proceso lleva varios meses. En consecuencia, el shale no puede responder de forma inmediata a shocks agudos de suministro. Más bien, debe entenderse como un mecanismo de ajuste a medio plazo, cuya reacción principal responde a señales de precios de largo plazo y no a disrupciones de corto plazo.

Este desfase reduce drásticamente cualquier efecto estabilizador que el shale pudiera ofrecer en caso de un cierre del Estrecho de Ormuz, donde las reacciones del mercado serían instantáneas y potencialmente drásticas.

Otro aspecto que merece atención es el papel del precio en la configuración de estas dinámicas. En caso de una interrupción de emergencia del suministro, es probable que los precios del petróleo se disparen bruscamente, posiblemente muy por encima de los umbrales de rentabilidad necesarios para incentivar nuevas perforaciones de shale.

Sin embargo, tales aumentos de precios también activarían respuestas por el lado de la demanda, incluyendo una reducción del consumo, la sustitución de combustibles y ajustes económicos más amplios.

Crecimiento de la oferta y contracción de la demanda

Por lo tanto, cualquier reequilibrio del mercado no resultaría únicamente de un aumento de la oferta; más bien surgiría de una combinación de crecimiento de la oferta y contracción de la demanda.

Si bien la producción de shale podría contribuir a este proceso, no sería el mecanismo principal para restablecer el equilibrio. En cambio, operaría en coordinación con las reservas estratégicas de petróleo, las intervenciones políticas y las medidas orientadas a la demanda.

Incluso la evolución reciente de la postura financiera y estratégica de la propia industria del shale impone restricciones a una expansión rápida. Tras una serie de ciclos de auge y caída, gran parte del sector ha pasado a priorizar la disciplina de capital y la rentabilidad para los accionistas por encima de un crecimiento agresivo de la producción.

Este cambio ha fomentado un enfoque más prudente en la inversión, incluso en un entorno de precios elevados, lo que limita la capacidad de la industria para responder con rapidez a shocks externos agudos. Además, las restricciones en la cadena de suministro —como la disponibilidad de equipos de perforación, mano de obra y materiales especializados— pueden obstaculizar aún más una expansión acelerada, especialmente cuando múltiples operadores intentan aumentar su actividad de manera simultánea.

Diferencias cualitativas significativas

Desde una perspectiva estratégica, la presentación del shale como sustituto del petróleo de bajo costo de Asia Occidental también pasa por alto importantes diferencias cualitativas entre los distintos tipos de crudo.

No todos los barriles son intercambiables en términos de características de refinación, contenido de azufre o compatibilidad con las configuraciones existentes de las refinerías. Muchas refinerías, especialmente en Asia, están optimizadas para procesar los crudos más pesados que suelen exportarse desde el Golfo Pérsico y no pueden procesar fácilmente el petróleo ligero de esquisto estadounidense. Esta incompatibilidad impone limitaciones adicionales, restringiendo el grado en que el shale puede sustituir directamente el suministro perdido en mercados específicos.

Todas estas consideraciones técnicas, económicas y logísticas conducen a una misma conclusión: aunque el petróleo de esquisto estadounidense es, sin duda, un componente relevante del sistema energético internacional, no puede compensar un shock de suministro a gran escala en el Estrecho de Ormuz, al menos no en el corto plazo.

Más que funcionar como un sustituto inmediato o completo de pérdidas sustanciales de suministro, la contribución del shale debe entenderse mejor como la de una fuente incremental, sensible a los precios, que facilita el ajuste del mercado en el largo plazo.

La magnitud de los flujos de petróleo que transitan por el Estrecho de Ormuz, combinada con las características intrínsecas de producción del shale, implica que cualquier déficit de esa escala simplemente no puede ser cubierto por el shale por sí solo.

A la luz de lo anterior, la narrativa de que el petróleo de esquisto puede garantizar la seguridad energética merece una revisión crítica. Si bien el crecimiento de la producción en Estados Unidos ha contribuido indudablemente a diversificar el suministro global, no ha eliminado la importancia estratégica de los principales puntos críticos marítimos ni la dependencia mundial de los mismos.

El mercado internacional del petróleo sigue estando estrechamente interconectado y es vulnerable a grandes disrupciones en las regiones productoras. Responder a tales disrupciones implica una compleja interacción de factores —reservas estratégicas, ajustes en la demanda, intervenciones políticas y logística— que superan con creces la capacidad de cualquier fuente individual de suministro.

General iraní a EEUU: Prepárense para un cementerio de portaviones

  • El excomandante del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGR) de Irán, Mohsen Rezai.

 Una prominente figura política y militar iraní destacó la capacidad de Irán para destruir los portaaviones del “pirata” Estados Unidos, como autodenominó Trump a su país.

El general de división Mohsen Rezai, asesor del Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Moytaba Jamenei, ha comentado la admisión del presidente Donald Trump de que la Armada estadounidense actúa como los piratas.

“¡Estados Unidos es el único país pirata del mundo que posee un portaaviones! ¡Nuestra capacidad para combatir piratas no es menor que nuestra capacidad para hundir barcos!”, ha escrito este domingo Rezai, excomandante en jefe del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), en X.

Cierra su mensaje con una contundente advertencia: “Prepararse para enfrentarse a un cementerio de portaaviones y fuerzas, tal como quedaron los restos de sus aviones en Isfahán”.

Rezai ha hecho alusión a la exitosa operación iraní del 5 de abril, cuando en el marco de su defensa ante los ataques estadounidenses-israelíes, destruyó dos aviones C-130 y dos helicópteros Black Hawk de EE.UU. en la provincia de Isfahán.

El sábado, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baqai, denunció que Trump alardea descaradamente de la incautación ilegal de buques iraníes como ‘'piratería’, pero, agregó el vocero, “no se trató de un lapsus. Fue una admisión directa y contundente del carácter delictivo de sus acciones contra la navegación marítima internacional”, añadió.

En uno de sus comentarios sin tapujos, Trump se jactó de la incautación de un buque de carga iraní en el golfo de Omán en abril. “Caemos encima y nos apoderamos del barco. Somos como piratas. Es un negocio muy rentable”, dijo.

La Armada estadounidense ha realizado ataques e incautación de buques mercantes iraníes en el marco de un bloqueo naval ilegal impuesto por Washington a los puertos iraníes a mediados de abril, días después de la implementación de un alto el fuego que suspendió la guerra de 40 días entre los dos países.

Teherán ha condenado el cerco como una violación de los términos del alto el fuego y ha respondido cerrando el estratégico estrecho de Ormuz a todo tránsito, con excepción de los buques que logren obtener autorización de las autoridades iraníes competentes para atravesar este punto crítico.

simismo, Irán ha rechazado categóricamente la posibilidad de retomar negociaciones con Washington para un fin defintivo de la guerra, mientras el bloqueo permanezca en vigor.

ncl/rba

Universidades respaldan la firma del Pacto por la Integridad en la Educación

Representantes del Gobierno y de la Asociación de Universidades.

Representantes del Gobierno y de la Asociación de Universidades.

 República Dominicana.-. La Asociación Dominicana de Universidades (ADOU) respaldó la firma del Pacto por la Integridad en la Educación, una iniciativa que articula a instituciones públicas, privadas y de la sociedad civil en torno a una agenda común para fortalecer la ética, la transparencia y la integridad como pilares del desarrollo educativo y social del país.

En ese sentido, el presidente de ADOU, Wady Ramírez, valoró la iniciativa impulsada por la Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental (DIGEIG),como un paso clave para consolidar el rol de la educación en la construcción de una sociedad más justa.

“La integridad no es un concepto abstracto; es una práctica que se forma desde las aulas y se proyecta en la vida pública. Desde ADOU asumimos este compromiso como una oportunidad para fortalecer la formación en valores y contribuir activamente a una ciudadanía más consciente, ética y responsable”, expresó .

Ramírez destacó que la participación de ADOU en este acuerdo responde a su rol como articulador del sistema de educación superior y a su compromiso con la formación integral de ciudadanos capaces de incidir positivamente en el desarrollo institucional del país, siendo además un actor clave en la consolidación de una agenda común que fortalezca la integridad en todos los niveles educativos.

El acuerdo contempla la incorporación transversal de la formación en valores ciudadanos en los programas educativos, la capacitación de docentes y actores del sector, la promoción de entornos escolares basados en la convivencia ética y la participación de la comunidad educativa.

El acto de firma se realizó en el marco de la Semana de la Ética 2026, como parte de un esfuerzo nacional que busca consolidar una visión compartida entre el Estado, la academia y la sociedad civil, reconociendo que la educación es un eje fundamental para el fortalecimiento democrático y el desarrollo sostenible del país.

sábado, 2 de mayo de 2026

Directivo palestino rechaza a enviado israelí en evento FIFA

 

  • El presidente de la Federación de Fútbol de Palestina, Jibril Rajoub (drcha.), Gianni Infantino, presidente de la FIFA (centro) y el representante israelí Basim Sheikh Suliman, Vancouver.

El presidente de la Federación de Fútbol de Palestina rechazó la petición de Gianni Infantino, presidente de la FIFA, de fotografiarse con el representante israelí.

El  directivo del futbol palestino, Jibril Rajoub, se negó a situarse junto al enviado israelí Basim Sheikh Suliman, para fotografiarse, a pedido de Infantino al término del 76.º Congreso de la FIFA el jueves en Vancouver, Canadá.

“Estamos sufriendo”, exclamó Rajoub, que rechazó estrechar la mano del israelí y después abandonó el lugar.

Susan Shalabi, vicepresidenta de la Federación de Fútbol de Palestina, declaró a la agencia británica Reuters que Rajoub señaló: “No puedo darle la mano a alguien a quien los israelíes han traído para blanquear sus crímenes fascistas y de genocidio”.

Rajoub, previo a su presentación en el escenario, había pedido una vez más a la FIFA que actuara contra la actividad de los clubes israelíes en los asentamientos de Cisjordania y que la considerara ilegal.

Confirmó que la Asociación Palestina de Fútbol llevará el asunto ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo después de que la FIFA dictaminara en marzo no suspender a Israel por sus clubes en Cisjordania.

“Por mi parte, sigo respetando y acatando todos los procedimientos legales a través de las instituciones de la FIFA, pero creo que es hora de entender que Israel debe ser sancionado por las violaciones de los estatutos de la FIFA y de los derechos humanos”, afirmó el presidente del fútbol palestino.

Durante el genocidio de Israel contra la Franja de Gaza, fueron asesinadas al menos 321 personas vinculadas al fútbol palestino.

ncl/msm

Colombia a EEUU: Agresión a Cuba será una agresión a América Latina

  • El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel (dcha.), y su homólogo colombiano, Gustavo Petro.

 El presidente colombiano ha advertido a EE.UU. que cualquier agresión militar contra Cuba se considera una agresión militar contra América Latina.

“No estoy de acuerdo con una agresión militar a Cuba porque eso es una agresión militar a Latinoamérica”, ha indicado este sábado Gustavo Petro en su cuenta oficial de X.

El mandatario colombiano ha subrayado que “el Caribe es una zona de paz y eso debe respetarse”, y afirmado que “son los cubanos y cubanas los únicos dueños de su país”, al rechazar cualquier injerencia e invasión en Cuba.

“El continente americano vivirá en paz si nadie propone imponerse sobre los demás. Este continente es el continente de la Libertad y no de las invasiones. Honor a José Martí y a las repúblicas libres y soberanas de Latinoamérica y el Caribe”, ha ratificado.

Sus declaraciones se producen en reacción a la nueva amenaza del presidente estadounidense, Donald Trump, quien habló el viernes de “tomar el control” de Cuba “casi de inmediato”, una vez terminada, según él, la guerra impuesta a Irán.

 

El republicano ya había amenazado en varias ocasiones con tomar la isla por la fuerza. En medio de su ofensiva no provocada contra Irán, lanzada de manera conjunta con Israel a finales de febrero, el mandatario estadounidense sugirió la posibilidad de abrir otro frente de conflicto en el Caribe.

En el marco de sus esfuerzos por intensificar estas presiones, a finales de enero impuso un bloqueo petrolero a Cuba, dejándola sin suministro de combustible.

Además, la Administración Trump, ignorando las críticas, anunció el viernes nuevas sanciones contra el país caribeño, bajo la llamada estrategia de “América Primero”, acusando a La Habana de aliarse con “actores hostiles” para EE.UU.

Los líderes cubanos han rechazado por completo las amenazas, y el presidente Miguel Díaz-Canel ha repudiado cualquier rendición ante Washington. “No hay rendición ni capitulación posible, ni ningún tipo de entendimiento basado en la coerción o la intimidación”, aseveró.

Irán: Ningún barco puede cruzar Ormuz sin permiso de fuerzas iraníes

 

Fuerzas iraníes vigilan el transito de embarcaciones por el estrecho de Ormuz.

El portavoz del Ejército iraní recalcó que ningún barco puede pasar el estrecho estratégico de Ormuz sin permiso de las autoridades iraníes.

“El estrecho de Ormuz está siendo controlado con firmeza, y ningún barco —sea amigo o enemigo— puede pasar sin nuestra autorización y permiso”, puso de relieve el sábado el general de brigada Amir Akrami-Nia, portavoz del Ejército de Irán, durante una manifestación nocturna de iraníes para defender la soberanía del país y expresar su apoyo a su Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Moytaba Jamenei.

También afirmó que Irán tenía el privilegio de ejercer su control sobre esta vía estratégica, pero los países solían transitar por este estrecho, ya fuera de forma inofensiva o perjudicial.

El general Akrami-Nia aseveró que durante la última guerra las fuerzas iraníes se han dado cuenta de la “integridad y el poder geoestratégico” del estrecho de Ormuz.

Declaró que actualmente el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) y el Ejército iraní ejercen control sobre este estrecho en el oeste y este, respectivamente.

El portavoz del Ejército iraní dejó claro que el control estratégico del estrecho de Ormuz ha alterado los cálculos económicos y de seguridad de la región en perjuicio de Estados Unidos y sus aliados.

Irán amenaza con “nuevos escenarios y herramientas” si se reanuda la guerra

El portavoz advirtió además que cualquier acción hostil desencadenaría una respuesta más amplia y compleja. “Si el enemigo comete algún error y lleva a cabo una agresión, se enfrentará a nuevos escenarios y herramientas en la guerra”, destacó.

En cuanto a la presencia nocturna del pueblo iraní en las calles durante los últimos 63 días, declaró que estas reuniones representan una fuerza estratégica no menos influyente que los misiles y los drones.

Al final, al referirse al mensaje del Líder de la Revolución Islámica, con motivo del Día Nacional del Golfo Pérsico, quien dijo: Estados Unidos “ya no tendrá lugar en el Golfo Pérsico, salvo en el fondo de sus aguas”, el general iraní prometió al pueblo, “en nombre de todas las Fuerzas Armadas, que no permitiremos el paso de los enemigos por el estrecho de Ormuz y eliminaremos la presencia de Estados Unidos en la región”.

La guerra de agresión estadounidense-israelí contra Irán, iniciada el 28 de febrero, fue detenida con un alto el fuego el pasado 8 de abril tras 40 días de enfrentamientos.

La tregua, solicitada y prorrogada por Washington, ha sido violada por EE.UU. al imponer un bloqueo naval a los puertos de Irán; una medida que Teherán considera ilegal y ha prometido responder con fuerza.

Por su parte, Irán, en respuesta a esta acción ilegal de EE.UU. y a la violación del alto el fuego, ha impuesto restricciones aún más severas que antes sobre el estrecho de Ormuz.

msr/tmv